Inaugurada nuestra exposición “Inventores e Inventoras en la Región de Murcia 1878-1966”

El viernes 14 de febrero el Decano de la Facultad de Química de la Universidad de Murcia, Francisco Guillermo Díaz Baños y el Presidente de la Academia de Ciencias de la Región de Murcia, Ángel Ferrández inauguraron nuestra exposición tras la conferencia que impartimos Manuela y yo en el Salón de Grados de la Facultad de Química y el vídeo que el público pudo disfrutar al finalizar la exposición. Aquí tenéis el enlace al vídeo.

En la conferencia realizamos un resumen de los 28 carteles de la exposición y los diez inventos recuperados. Entre ellos se encuentran más de una decena de inventores ciezanos, otros tantos de Mazarrón y Caravaca, de la ciudad de Murcia y de otras localidades de la región. Además de las inventoras de Yecla, Totana y Murcia de las que se muestra el Bidón Internacional de Aluminio de Victoria Pérez. También se han incorporado dos carteles nuevos de dos inventores con tres inventos: los dos densígrafos de Francisco Álvarez Espín de Calasparra y el aparato Romerc, para la resolución gráfica de problemas y fórmulas alcohométricas y enológicas de Antonio Molina Massa de Blanca.

Una exposición que gustó mucho al público asistente, entre los que se encontraban, hijos, nietos y biznietos de los inventores que están representados en la muestra y que se podrá disfrutar entre las 9 y las 21 horas de lunes a viernes hasta el 7 de marzo en el vestíbulo de la Facultad de Química y del 10 al 31 de marzo en la Biblioteca General María Moliner del Campus de Espinardo de la Universidad de Murcia. El público asistente fue obsequiado con el catálogo de la exposición que la Academia de Ciencias ha publicado. Realizado por nosotros con todos los carteles y los inventos recuperados, que las familias y amigos de los inventores han cedido para la muestra. Dicha obra ha sido patrocinada por la Consejería de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor y la Universidad de Murcia y donde colaboran la Sociedad Española de Historia de las Ciencias y de las Técnicas (SEHCYT) y el Centro de Estudios Históricos Fray Pasqual Salmerón de Cieza. Instituciones a las que pertenecemos. Además, la portada del catálogo es obra del artista Mariano Rojas Marín, también miembro del Centro de Estudios Históricos.

La familia Brunet Bingley en Cieza. Una historia industrial y humana

Manuela Caballero González

La investigación y divulgación de la historia cultural de la tecnología de nuestra localidad, que venimos desarrollando desde hace tiempo Pascual Santos y yo, nos ha dado muchas satisfacciones, arrojando luz sobre personas emprendedoras de Cieza. Los temas abarcan los más diversos ámbitos, y como es natural, uno de los más prolijos es la historia de la industria espartera. Y como no podía ser menos, para hablar de sus orígenes había que estudiar un nombre importante: Alfonso Brunet. Su intervención como pionero en la industrialización del esparto ya había aparecido en diversos escritos, aunque en realidad poco se sabía de su figura y su vida, empezando por su procedencia, siendo considerado de “naturaleza francesa”. Pero eso no nos desanimó, al contrario, fue un acicate para buscar en todo tipo de fuentes. Y fue precisamente el primer paso sobre su “naturaleza” el que nos dio la primera sorpresa: había nacido en San Sebastián. Y empezó una minuciosa investigación que nos ha llevado más de dos años entre el País Vasco y la Región de Murcia. Y como he dicho sólo fue el principio, y tuvo como conclusión el identificar y dar contenido a la historia de la primera fábrica de esparto de Cieza, que de forma detallada ya ha tratado Pascual Santos en este mismo medio. Pero el objetivo de este escrito es dar a conocer a otro personaje que nos deparó esta investigación, que bien puede ser considerada como la clave para empezar a “tirar del hilo”. Su nombre es Manuela Brunet Bingley y fue el hallazgo de su partida de bautismo en la Iglesia de la Asunción de Cieza la que aportó el dato vital, que no dejaba lugar a dudas de la procedencia de la familia. Por no hablar del inestimable hallazgo de que la mayor de sus hijas había nacido en nuestra ciudad.

Una partida de bautismo muy reveladora

Manuela Brunet Bingley nació en Cieza, Murcia, el 24 de mayo de 1868, a las diez de la noche y fue bautizada el veintisiete de ese mismo mes en la Iglesia de la Asunción “por el teniente de esa Parroquial, Don Lorenzo Hurtado”. En el documento consta que era “hija legítima de Don Alfonso de Brunet Bermingham y de Doña Dorotea Bingley Phillips; siendo sus abuelos paternos Don José Manuel de Brunet y Prat y Doña Manuela de Bermingham y Echagüe, estos y el padre naturales de San Sebastián, Provincia de Guipúzcoa, Obispado de Vitoria; y los maternos Don Carlos Guillermo Bingley y Doña Juana Phillips, estos y la madre naturales de Sheffield, condado de York en Inglaterra. Se le puso por nombre Manuela, María, Juana y fueron sus padrinos Don José Manuel de Brunet y Prat y Doña Manuela de Bermingham y en su representación Don Manuel Moxó y Doña Manuela Moxó, de Cieza. La relación entre las familias Moxó y Brunet fue muy estrecha durante su estancia en la villa.

Otro golpe de suerte fue la existencia de cartas enviadas por Brunet a su padre desde Cieza a San Sebastián durante la estancia de la familia en la villa. Cedidas por su tataranieta. En ellas podemos encontrar detalles de parte del tiempo que les tocó vivir aquí, concretamente se conservan trece cartas fechadas en Cieza entre noviembre y diciembre de 1870.

La estancia de la familia Brunet Bingley en Cieza

Sabemos que Alfonso Brunet estaba en Cieza en septiembre de 1867, junto con su esposa y su hijo Guillermo, que había nacido en San Sebastián en 1865. Poco después de su llegada nacería su primera hija. Junto a estos datos, las cartas también revelan detalles familiares, como los progresos de Guillermo que empezó a ir a la escuela en la villa, lo frio que era el invierno ciezano o los resfriados de la pequeña Manuela, que según decía era muy buena, así como los intentos de su hermano para que aprendiera palabras en inglés.

Su estancia coincidió con el Sexenio Revolucionario, con sus altibajos y convulsos acontecimientos no exentos de violencia en algunos casos. Tan sólo ocho días después de comprar la fábrica, el 18 de septiembre de 1868, comenzó la revolución conocida como La Gloriosa. Vivieron epidemias, el cambio de monarca, la guerra europea, todo influyó en el desarrollo de sus propios negocios. Habían llegado en los albores de la espartería, ya que hasta 1860 esta fibra se empleaba para realizar útiles agrícolas, servicio doméstico o cuerdas para amarre, todo ello de forma manual, lejos de los procesos industriales. Brunet empezó los primeros ensayos para mover los primitivos mazos con fuerza hidráulica y fabricar cordelería. Según se desprende de la correspondencia de 1870, a finales de ese año los negocios no iban del todo bien y Brunet estaba considerando volver a San Sebastián, como así ocurrió, ya que en noviembre de 1871 nació en la capital donostiarra su tercera hija, Elena.

Pero él siguió ligado a Cieza, ya que arrendó la fábrica unos años más y la vendió en 1880 a Joaquín Gómez Gómez y Antonio Marín Meneses. Por la escritura sabemos que contiguo al edificio fabril tenían “una casa y un huertecito”, casa que hemos podido ver en fotografías antes de que fuese demolida en el siglo XX. Debemos felicitarnos de que la fábrica corriera mejor suerte y haya llegado hasta nuestros días.

Alfonso Brunet retomó su vida en San Sebastián de donde fue concejal en 1876. Desafortunadamente, meses después de vender su fábrica, falleció, dejando viuda y tres hijos, Guillermo con 15 años, Manuela con 12 y Elena con 9.

Manuela Brunet Bingley, una ciezana en la distancia

Aunque la fotografía de Alfonso Brunet en la Cieza de 1867 fue importante, no fue la única que conseguimos para ilustrar nuestro trabajo, llegaron otras de los diferentes miembros de la familia y, por supuesto, pronto pudimos poner cara a nuestra protagonista. Y como la historia cultural de la tecnología no sólo trata de empresas, números o máquinas, sino también de las personas y circunstancias que la componen, también nos acercamos a conocer la figura de Manuela, quien, si bien abandonó Cieza muy joven, es una ciezana en la distancia, y gracias a la recuperación de su memoria hemos avanzado en el conocimiento de nuestra historia industrial, al tiempo que se han estrechado lazos entre lugares que nos pueden parecer muy distantes. Por todo ello creo que es interesante saber un poco más de su vida.

Tras la muerte de Alfonso, la familia recibió todo el apoyo del abuelo paterno, siendo Guillermo, quien ocupara el destino que le estaba reservado a su padre. Todos recibieron una completa y cosmopolita educación en España y el extranjero. París sería uno de sus destinos.

Manuela contrajo matrimonio en 1892 con Álvaro Calzado Arosa, perteneciente a una destacada familia de banqueros y artistas. Él había nacido en París, donde su padre, Adolfo Calzado, destacado periodista y banquero de ideología republicana, dirigía el grupo español de la Bolsa, entre otras muchas actividades, que le valieron un gran reconocimiento. La futura suegra de Manuela, María Arosa, procedía de una familia del mundo de la cultura y el arte de París, para hacernos una idea, su padre Gustavo Arosa, fue profesor y tutor de Paul Gaugin y su hogar era frecuentado por los más destacados artistas e intelectuales tanto franceses como españoles. La familia Calzado Arosa, que desde siempre había mantenido los vínculos con nuestro país, trasladó su domicilio a Madrid en 1884, estableciéndose en la calle de Orfilia, donde siguió con su activa vida social, allí acudía “lo más selecto de la sociedad”. Frecuentaban San Sebastián donde tenían importantes relaciones, entre ellas la familia Brunet.

En enero de 1892 el padre de su prometido pidió su mano, acontecimiento que recogió la prensa, anunciando que la boda de “la bellísima señorita doña Manuela Brunet y el distinguido Abogado don Álvaro Calzado y Arosa” tendría lugar el 9 de julio de ese mismo año. Prueba de esas relaciones tan importantes de ambas familias, es que el padrino fue “el ilustre tribuno D. Emilio Castelar” íntimo amigo de la familia Calzado.

Y tenemos más detalles, como que el enlace se celebró en la parroquia de Santa María en el barrio del Antiguo de San Sebastián, “la ceremonia, a juzgar por los preparativos, promete ser brillantísima, ya que la novia pertenece a una de las familias más distinguidas de la ciudad donostiarra. Según figura en la noticia, tras la boda saldrían de viaje para Biarritz y París. A partir de ese momento, Manuela fue parte activa de los actos sociales que llevaban a cabo, como por ejemplo la recepción que ofrecían a sus amigos todos los miércoles en “la preciosa villa Alma, de diez de la noche a la una de la madrugada” donde acudía lo más sobresaliente de la sociedad, así como “escritores y conocidos sportmen” y donde las damas de la casa repartían entre los asistentes regalos traídos expresamente de París.

Pero esos años dorados duraron poco y pronto tuvo que afrontar muchas pérdidas. Apenas despuntó el siglo XX, falleció su cuñada Rosario, le seguirían sus suegros entre 1909 y 1910, en 1916 perdería a su madre y la única cuñada que le quedaba, Alma, murió a los 40 años en diciembre de 1918. Aunque 1923 resultó ser todavía más doloroso, ya que en octubre murió su hermano mayor Guillermo y un mes después le siguió su esposo, el matrimonio no tuvo descendencia.

Álvaro Calzado había sido un activo político republicano y un periodista de reconocido prestigio. En enero de 1923 registró una marca para distinguir un periódico, cuya denominación era “Revista Económica”, tan sólo unos meses después fallecería, por lo que la marca fue transferida a Manuela Brunet Bingley, quedando registrada a su nombre en junio de ese año. También tuvo que hacerse cargo de otros negocios fundados por su suegro. Así junto con su sobrina política Dora, pasaron a ser gestoras de la sociedad Calzado y Compañía Sociedad General de Anuncios de España. Sus nombres figuran en los inicios de la gran fusión de las agencias de publicidad en España, ya que constan como representantes de dicha sociedad en la corporación empresarial Roldós-Tiroleses que se formó en diciembre de 1928. Pero también compartían mucho más que intereses comerciales.

La Parroquia de la Asunción guarda otro dato importante

Como hemos dicho, Manuela no tuvo hijos, pero existió un vínculo especial con su cuñada Rosario o más concretamente con la hija de ésta, Dorotea.

Rosario se había casado en octubre de 1900, con Antonio Quintero Atauri. El matrimonio tuvo sólo una hija, Dorotea (Dora) que quedaría huérfana apenas nacer, ya que su madre falleció en noviembre de 1901 y perdió también a su padre en 1913. Aunque su tutor legal fue su tío, el prestigioso arqueólogo Pelayo Quintero, los lazos que mantuvo con sus tíos maternos Álvaro y Manuela fueron muy estrechos. Así encontramos que cuando Dora se casó con el abogado José Lapuerta y de Las Pozas en 1926, el padrino fue su tutor y la madrina su tía Manuela Brunet de Calzado, ya viuda y fue en su casa donde “la concurrencia a la boda fue obsequiada con un espléndido te”. Y hay más certezas de esa cercanía, y una de ellas nos la proporcionó precisamente la información anotada al margen de la partida de Bautismo de Manuela. En ella se puede leer: “Por Escritura pública otorgada ante el Notario de Madrid don Alejandro Santa María Rojas en nueve de junio de 1947, adoptó legalmente a su sobrina Doña Dorotea Quintero Calzado, la cual podrá usar desde ahora los apellidos de la adoptante”.

Gracias a sus descendientes tenemos el retrato de la protagonista de este artículo. Manuela Brunet Bingley, nacida en Cieza, en mayo de 1869, murió en Madrid en abril de 1954. Si queréis conocer más datos podéis encontrarlos en la Revista Andelma nº 31.

El legado de Alfonso Brunet para Cieza

A partir de los primeros hallazgos, establecimos contacto con familiares que nos proporcionaron documentos y junto con lo recopilado por nosotros en una posterior visita a diferentes archivos de Guipúzcoa, pudimos completar un episodio importante, tanto para Cieza como para la propia familia, ya que, según nos manifestaron, descubrieron muchos aspectos desconocidos, lo que ha avivado su curiosidad para conocer la localidad. Ellos nos han aportado la que podría ser la fotografía más antigua de Cieza hasta el momento, la de Alfonso Brunet cerca de su fábrica y con el Convento de las Monjas Clarisas al fondo, fechada en 1867. Gracias a todos. Conocer mejor la figura de una de los artífices de esta investigación ha resultado interesante, pero lo más importante sin duda, es que la fábrica sigue en pie, como testigo de ese pasado industrial. Con todos estos datos y evidencias, podemos decir que contamos con un elemento patrimonial e histórico único. El inmueble, que ya tiene 156 años, puede admirarse desde el cauce y completaría un entorno con gran potencial: el parque Tíjola, el Molino Capdevila, entre otros vestigios. Sus orígenes nos hablan del Molino de la Inquisición o de una fábrica de luz, por ejemplo. La completa información que hemos recopilado da un gran valor al inmueble que se encuentra en condiciones de ser recuperado, y su actual dueño comparte esta disposición, para disfrute de escolares y público interesado en la historia industrial, no sólo local, nos atrevemos a decir que nacional e internacional.

Figura 1.- Manuela Brunet de joven. Cortesía de Margarita Lapuerta Quintero

Figura 2.- Manuela Brunet en su madurez. Cortesía de Margarita Lapuerta Quintero

Figura 3.- Foto del exterior de la fábrica. Archivo Santos-Caballero

Figura 4.- Foto del interior de la fábrica. Archivo Santos-Caballero

Este artículo fue publicado por Manuela Caballero González en Crónicas de Siyasa, pp. 10-11 y en El Mirador el 4 de agosto de 2023, pp. 12-13 y en Cieza en la Red el 5 de agosto de 2023.

Espartos Santos, un éxito industrial en crin vegetal

Pascual Santos López

Uno de aquellos valientes que formaron pequeñas empresas en tiempos de crisis, llamadas boliches, fue José Santos Fernández. Nació el 7 de marzo de 1921 en Cieza y como muchos niños ciezanos que aprendieron los diferentes oficios de la industria del esparto comenzaría a trabajar como menaor. Hombre inquieto y trabajador pronto dominaría las técnicas del esparto y en la crisis de principios de los cincuenta, por el año de 1952, decidió instalarse por su cuenta con varias ruedas de hilar esparto justo donde ahora está el Lavadero Cieza, frente al Instituto Diego Tortosa.

En 1955 se anunciaba con su nombre en la revista de la Feria y Fiestas de Cieza para producir hilados, cordelería y trenzados de esparto y cáñamo. Al año siguiente lo encontramos trabajando con tres ruedas de hilar esparto. Pero las sucesivas crisis del esparto hicieron que muchas grandes empresas no pudieran dar trabajo a sus hiladores y las pequeñas empresas de hilaturas también lo tenían muy difícil, por lo que había que renovarse y buscar nuevos mercados que dieran salida a la materia prima ciezana.

Precisamente, José Santos buscaba diferenciarse y encontrar la manera de producir de una forma continuada, para ello se asocia con Salvador Sánchez Rodríguez (el Cocina) y el 25 de enero de 1957 solicitaba en la Delegación de Industria de Murcia permiso para instalar una industria de rastrillado mecánico de crin vegetal con una producción aproximada de 25.000 kilos anuales y un valor estimado de 45.000 pesetas. La materia prima consignada en la solicitud fue el palmito. 30.000 kilos anuales de hoja de palmito con un costo de 25.000 pesetas, aunque seguramente después utilizaría el esparto en su mayor parte. En la autorización de Industria del 5 de diciembre de 1957 pone que la materia prima era palmito sólo y exclusivamente, debido a que el esparto estaba intervenido y el Servicio Nacional del Esparto regulaba su comercio, que en ese momento estaba atravesando una profunda crisis.

El mercado al que iba destinada la producción era el abastecimiento de la industria de guarnicionería y tapicería. Recordemos que la crin vegetal se utilizaba, y se sigue utilizando, aunque en menor cantidad, como relleno en sofás, sillas, sillones, canapés, sillas de montar y accesorios. La fibra vegetal provenía básicamente del cáñamo, esparto y palmito, todas ellas de producción nacional. Nosotros conocemos más el esparto, pero en Andalucía existieron muchas fábricas de crin vegetal procedente de las hojas de palmito en los años cuarenta y cincuenta. Además, el palmito es la única palmera autóctona de la Península y se encuentra en las regiones secas de la costa mediterránea, sobre todo en Andalucía, Región de Murcia, Comunidad Valenciana e Islas Baleares.

La industria fue instalada en la Avenida del Caudillo, hoy Camino de Murcia, justo donde se encontraban las casas de Venta Eritaña, que era un Café Bar de Isidoro Peñalver donde también se expendía gasolina y que ahora es donde está la Panadería Repostería Pilar, al lado del recinto ferial. El capital total de la empresa era de 15.000 pesetas y se instalaría un rastrillo mecánico para crin vegetal, accionado por motor eléctrico de 2 CV, con un costo de 10.000 pesetas. El personal necesario para el funcionamiento de la industria era de dos obreros, trabajando los 365 días del año en un turno de 8 horas.

Una nueva crisis del esparto en 1966 hace que se separaran los dos socios y José Santos se instala en un bajo de la calle Fulgencio Serra. Su hijo, Juan Santos Alcolea, se une a su padre después de haber estado trabajando un par de años en talleres de Cieza, donde adquiere conocimientos de maquinaria. Por aquellos años, el tirón de la construcción demandaba crin vegetal para escayolas lo que favoreció que Juan Santos pudiera adquirir su primera nave de 600 metros cuadrados en el Camino de la Fuente y allí se trasladaron padre e hijo con su negocio en 1968.

El fuego siempre fue el enemigo principal de las empresas que trabajaban las fibras del esparto por lo que en marzo de 1978 encontramos a Juan Santos Alcolea, junto a otros empresarios ciezanos, participando en el “I Curso de Extinción de Incendios en la Industria del Esparto”, que fue organizado por el Gabinete Técnico Provincial de Higiene y Seguridad de Trabajo y trató sobre las materias de extinción de incendios, primeros auxilios y electricidad; además de incluir una demostración práctica a cargo de la empresa de extintores Areo-Feu y el Parque de Bomberos de Cieza. En el curso participaron 40 personas de diferentes empresas locales, además de Juan Santos Alcolea, asistieron: Boyer y Piñera, Arlex Ibérica, Manufacturas Mecánicas de Esparto, Josefa Moreno Argudo, Industrias de Hilaturas Reunidas, Hilaturas Egea y Juan Montiel Ríos, entre otras.

Con esfuerzo y trabajo la empresa fue ampliando y modernizando sus instalaciones y maquinaria. Se incorporan otras fibras, como sisal y yute y nueva maquinaria: cardadoras, rastrillos, laminadora de majar esparto, trenzadoras, etc. Gracias a la mecanización, ampliación y diversificación de mercados la industria compra otros 600 metros cuadrados más, justo antes de que muriera José Santos Fernández el 1 de marzo de 1989. Al año siguiente une más superficie y construye una nave de 3000 metros cuadrados.

El 30 de junio de 1994 Juan Santos solicitaba registrar la marca Espartos Santos, para distinguir fibras de esparto y sisal para escayolas y cordelería. El diseño de la marca era una E y una S entrelazadas, en colores blanco, verde y fondo rojo y la leyenda Espartos Santos. Marca que le concedían el 20 de octubre de 1995.  

A partir del año 2000, ya con la incorporación de los tres hijos de Juan Santos, siguieron ampliando, comprando parte de la industria Boyer y Piñera, la Lechería de Juan y últimamente el Bolo Loko, hasta llegar a unos 15.000 metros cuadrados en total. En la actualidad, Espartos Santos se postula como una empresa moderna con el objetivo de potenciar, actualizar y mantener el uso de las fibras naturales, esparto, sisal y yute, frente a los productos sintéticos. Exporta más del 80% de su producción, sobre todo a empresas dedicadas al sector de la construcción.

Según su página web, Espartos Santos mantiene una política de respeto al medio ambiente con planes de recogida y conservación de plantaciones para asegurar el mantenimiento de los ecosistemas y produce sin la intervención de agentes químicos. Además, fabrica y comercializa una amplia gama de productos, tales como: esparto rastrillado cocido para escayola, sisal blanco rastrillado (pita), yute rastrillado para escayola, fibra de sisal, esparto rastrillado en manadas, esparto agrícola, hilados de esparto, cordelería de sisal, hilados y trenzados de yute, suelas de yute para alpargatas, cordelería de algodón y estropajo. Desde aquí agradecer su colaboración a Juan Santos Alcolea y David Santos Saorín por sus recuerdos y material aportado.

Figura 1: José Santos Fernández. Cortesía de su nieto David Santos Saorín

Figura 2: Anuncio de José Santos Fernández en 1955. Archivo Santos-Caballero

Figura 3: Marca registrada de Espartos Santos. Archivo Histórico de la Oficina Española de Patentes y Marcas.

Figura 4: Laminadora de esparto en la actualidad. Cortesía de David Santos Saorín

Figura 5: Línea de trenzadoras de yute en la actualidad. Cortesía de David Santos Saorín

Este artículo fue publicado en Crónicas de Siyasa el 28 de mayo de 2023, en Cieza en la Red el 26 de mayo de 2023 y en El Mirador el 2 de junio de 2023.

Mujeres ingeniosas. Descubriendo a las inventoras murcianas en Abarán

El miércoles 8 de marzo Manuela Caballero impartió la conferencia Mujeres ingeniosas. Descubriendo a las inventoras murcianas, como parte de los actos conmemorativos del día de la mujer organizados por el Ayuntamiento de Abarán y la Biblioteca José Vargas Gómez. Asistió el alcalde, concejales, responsable de la biblioteca y numerosas personas que hicieron posible un entrañable encuentro. Agradecemos su cálida acogida y disfrutamos mucho con el entrañable público de Abarán en el acogedor rincón violeta que invita a la convivencia. Todo un acierto.

Bernardo H. Brunton, un pionero en la industrialización de la Región de Murcia

El jueves 2 de marzo se celebró la segunda conferencia sobre las empresas y patentes de invención de Bernardo Brunton. Disfrutamos de una velada especial ya que los asistentes, entre los que se encontraban familiares del protagonista y representantes del ayuntamiento de Abaran, fueron muy participativos en el interesante debate que surgió tras la charla. Gracias al Ayuntamiento y la Biblioteca de Abaran por promover la divulgación. Gracias también a Salvador de Radio Abarán que ha grabado las conferencias completas y podéis ver en su página web.

Aquí dejo un resumen de la charla:

Sabemos que Brunton vino a instalar la central eléctrica del Menjú en 1896 con 24 años, pero ¿por qué se quedó aquí?, aparte de que encontrara a su esposa Carmen Trigueros, ¿realmente la Región de Murcia ofrecía oportunidades de negocio para que un joven ingeniero industrial se afincara en nuestra comarca? Responderemos a esta pregunta analizando el contexto de la situación industrial y económica de nuestra región a finales del siglo XIX.

A partir de 1840 se inicia una verdadera “fiebre minera” que realiza un efecto llamada de capitales. Este dinamismo se propaga a otros sectores como el textil, agrícola, alimentario, vidrio y construcción. A la provincia de Murcia acuden los técnicos más cualificados y mejor preparados.

Existen numerosas industrias auxiliares como la fundición, fábrica de camas y maquinaria de Francisco Peña Vaquero en Murcia, de la que todavía queda en pie la bella fachada en el Barrio del Carmen, y la Primitiva Murciana, fundición y taller de construcción de maquinaria de la familia Monzó en Murcia.

En el sector de la electrificación también se aprecia un gran dinamismo e inversión nacional y extranjera entre la última década del siglo XIX y la primera del XX.

Después de acabar la ingeniería, Brunton empezó a trabajar para la Crompton & Co. Empresa con la que Juan Marín contrataría el generador eléctrico que Brunton instaló en 1896 en el Menjú, propiedad de Juan Marín.

La primera prueba del alumbrado tuvo lugar el 2 de marzo de 1896. Tras el éxito de la prueba, se llevaría a cabo el alumbrado público de Cieza y Abarán, que se iría ampliando progresivamente.

En 1898 Brunton con 26 años formaba dos sociedades con el abogado Juan Marín y José Grau Barceló. La primera de ellas fue la sociedad regular colectiva, titulada “Marín, Brunton y Grau, SRC”, para la explotación del majado de espartos y fabricación de todo tipo de manufacturas de esta fibra. La segunda “Marín, Brunton, Grau y Compañía, SRC”, fue constituida el mismo día y su objeto era la fabricación de tejidos de lana y algodón de todas clases.

En 1898 Brunton funda también su taller de construcción de maquinaria de todo tipo, ajuste y fundición. Se dedica sobre todo a la mecanización de la industria espartera.

Además de maquinaria industrial también fabricaba infraestructuras y fue taller de automoción, concesionario de la Ford.

Brunton también fue fabricante de esencias durante al menos 10 años entre 1905 y 1915 y dio trabajo en la comarca a unos 300 obreros en épocas de crisis.

Además, registró seis patentes sobre esparto entre 1909 y 1917, las primeras de entre las 100 que se registraron en Cieza, Abarán y Blanca, en un periodo que va desde 1909 hasta 1973. Sus patentes se dedicaron tanto a los procedimientos de hilatura mecánica del esparto como a mejorar el majado mecánico. Fue un avanzado a su tiempo porque en los años 60 se impusieron las máquinas de cilindros, que llamaban la lona.

En 1913 Brunton y Luis Anaya, con la participación de accionistas catalanes fundaron la sociedad “Manufacturas Mecánicas de Esparto, S. A.” cuyo domicilio social estaba en Barcelona y el centro fabril en Cieza. Contó con una excelente mecanización de la industrialización del esparto, llegando a la obtención de hilo mecánico.

En 1917 funda Buitrago y Compañía, SRC con Diego Buitrago Guirao, cuyo objeto era la acuñación y fundición de medallas y demás objetos similares. Duraría solo dos años.

En 1913 Brunton y Anaya también formaron la Sociedad Mercantil Regular Colectiva Brunton y Anaya, cuyo objeto era la explotación de patentes industriales. El mismo año que patentaron conjuntamente “Una caja repartidora de un cierto número de monedas con intervalos de tiempo determinados”, un cajero automático con forma de caja de caudales que contenía una serie de tubos verticales de diferentes diámetros donde se alojaban las monedas del sueldo mensual o quincenal y que, gracias a un reloj despertador, a la hora designada, se descorría un cerrojo y se podía deslizar una placa corrediza que contenía las monedas para el gasto diario de la casa o del pequeño comercio. Con este invento pretendían favorecer el ahorro familiar.

El 26 de junio de 1913 también registraron la marca Autocajero, justo tres meses después de haber patentado el cajero automático.

El “ambicioso” fin del cajero es recogido en la patente por los propios inventores: «Con este invento se evitará la ruina, la destrucción de la familia y la corrupción de la sociedad. Además, el uso de esta caja educará a las generaciones futuras enseñándoles el camino del ahorro, principal elemento de las familias y de los pueblos que quieren llegar a ser grandes».

Su idea era comercializarlo a gran escala, tal como queda acreditado en los cientos de placas que acuñaron para ser adosadas a los aparatos donde figura que tienen “solicitadas patentes en todos los principales Países del Mundo”. El concesionario exclusivo para España era Matths Gruber. Otra prueba de que intentaron comercializarlo a gran escala y de que le dieron publicidad es que han aparecido cuatro postales, propiedad de la familia Anaya, con las fotos de un cajero renovado, más moderno y con un diseño diferente, que en la actualidad llamaríamos vintage.

Se ha presentado el número 73 de la revista Canelobre, titulado Made in Alicante

Esta mañana en el MARQ se ha presentado el monográfico número 73, correspondiente al año 2022, de la revista Canelobre, con el título Made in Alicante, donde han colaborado más de 80 autores y entre ellos Manuela y yo con nuestro artículo «Inventiva e innovación en la provincia de Alicante a través de sus patentes históricas (1878-1966)».

Los coordinadores del monográfico son Verónica Quiles y David Beltrá, responsables del Museo Comercial de Alicante y Provincia, que han trabajado lo suyo para sacar este número adelante, con una cuidada selección de material gráfico que pone en valor las colecciones de este museo.

Publicación a todo color con 610 páginas y fotografías basadas, sobre todo, en los fondos del Museo Comercial de Alicante y Provincia. Una prestigiosa publicación del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, que la edita anualmente, gracias a la Diputación de Alicante, y que está apostando por difundir la Historia Cultural, Industrial, Comercial y Económica de Alicante, con una proyección nacional e internacional. Enhorabuena.

De Rutas y Fondeaderos en la Provincia Marítima de Cartagena

Se acaban de publicar las Actas del IX Congreso virtual sobre Historia de las Vías de Comunicación (15 al 30 de septiembre de 2021), organizado por las Asociaciones Orden de la Caminería y Amigos del Archivo Histórico Diocesano de Jaén. En este trabajo, titulado: De Rutas y Fondeaderos en la Provincia Marítima de Cartagena 1883-1915, Manuela y yo analizamos las rutas, puertos, muelles y fondeaderos de la Provincia Marítima de Cartagena a principios del siglo XX, que por aquella época incluía al Distrito Marítimo de Garrucha en las costas murcianas, utilizando como hilo conductor el Anuario Marítimo, Comercial, Industrial y de Navegación publicado en 1915, con noticias de personas, sociedades e industrias que nos acerquen a la historia marítima de nuestras costas en el periodo de la industrialización y el auge de la minería de finales del XIX y principios del XX.

Enlace al artículo De Rutas y Fondeaderos en la Provincia Marítima de Cartagena 1883-1915

Próxima inauguración de la exposición Ingenio y Técnica en Caravaca

Después de más de un mes de viajes, recopilación y tres días de intenso trabajo de montaje podemos decir que la exposición «Ingenio y Técnica en la Región de Murcia 1878-1966» se encuentra lista para ser inaugurada y disfrutada por todas las personas que tengan el gusto de acercarse por la espectacular sala de exposiciones, que es la Antigua Iglesia de la Compañía de Jesús de Caravaca en la calle Mayor. La inauguración será el próximo lunes 21 de junio a las 18,30 horas y la exposición permanecerá abierta de lunes a viernes de 18 a 21 horas del 21 al 4 de julio ambos inclusive.

La muestra tiene importantes novedades de inventores de Caravaca y también de inventoras murcianas con patentes como el medidor de aceite Paca y el Bidón Internacional de Aluminio y sus respectivos carteles. Desde aquí sólo nos queda invitar a todos a visitar la exposición que los comisarios Manuela Caballero y yo mismo hemos realizado con tanto cariño. Esperamos que disfrutéis de la parte de nuestro patrimonio industrial y tecnológico que aquí presentamos. Os dejamos algunas fotografías que hicimos al acabar el montaje y agradecemos a las familias, amigos, empresas e instituciones que han hecho posible esta exposición.

Entrevista a Manuela Caballero sobre la nueva revista Andelma

Portada de la nueva entrega de Andelma nº 29

Entrevista a Manuela Caballero en el Rompeolas de Onda Regional de Murcia sobre la nueva revista Andelma del Centro de Estudios Históricos Fray Pasqual Salmerón #Andelma #patrimonioregionmurcia #patrimonioindustrial #patrimoniocultural #patrimoniodeespaña

Enlace al programa el Rompeolas de Onda Regional de Murcia

En esta revista encontraréis artículos muy variados:

Azulejos de lujo que vinieron de Sevilla a Cieza, artículo de Manuela Caballero. Leyendas y tradiciones populares de Cieza de Paco Salmerón. El antiguo Cuartel de la Guardia Civil, de Antonio Ballesteros. La historia de la industria José García Silvestre, estudiada por Pascual Santos López y Laura Santos Caballero. Espiritismo y periodismo en Cieza de Ricardo Montes. El Marquesado de Espinardo visto a través del Catastro de Ensenada de Aurelio Cebrián. Y las obras del escultor Juan Dorado Brisa de Juan Antonio Fernández Labaña.

Enlace a la nueva revista Andelma nº 29

Mujeres emprendedoras que aprovecharon el recurso del agua

Aquí os presentamos nuestra última ponencia en el XII Congreso virtual sobre Historia de las Mujeres que se acaba de publicar. En este caso Manuela y yo estudiamos a mujeres emprendedoras de toda España que supieron aprovechar el recurso del agua y que se esforzaron por mejorar nuestra forma de vida. También tenéis fotos inéditas de Adela Pando y su molino hidráulico, cortesía del Molín de Adela, que bien merece una visita, y del constructor de turbinas de Blanca Antonio Molina Cano y también de baños del siglo XIX del Archivo Santos-Caballero.

La ponencia la tenéis en el siguiente enlace:

El recurso del agua. Iniciativas de mujeres emprendedoras 1878-1960