Acerca de Pascual Santos

Doctor en Historia Social Comparada por la Universidad de Murcia. Máster en “La modernización de España entre Europa e Iberoamérica”. Ingeniero Técnico Industrial. Profesor de Tecnología y de Sistemas Electrotécnicos y Automáticos. Sus investigaciones se centran en la Historia Cultural de la Tecnología y es miembro del Grupo de Investigación de Historia de la Ciencia, Documentación Médica y Promoción de la Salud de la Universidad de Murcia. Forma parte de la Sociedad Española de Historia de las Ciencias y las Técnicas y del Centro de Estudios Históricos Fray Pasqual Salmerón. Trabaja, junto a Manuela Caballero, en el proyecto cultural “Ingenio y Técnica en España 1878-1966”, ampliado del original “Ingenio y Técnica en la Región de Murcia 1878-1966”. Mantiene los blogs: https://ingenioytecnica.wordpress.com/, https://gacetainventores.wordpress.com/ y https://historialocalmurcia.wordpress.com/ y las webs: https://ingenioytecnica.org/ y http://tecnologiaycultura.net/, donde se encuentra alojada la revista Andelma del Centro de Estudios Históricos Fray Pasqual Salmerón, de la que es editor digital.

“Excelente acogida de la Exposición Ingenio y Técnica en Caravaca”

Así han titulado numerosos medios de comunicación la noticia de la inauguración de nuestra exposición “Ingenio y Técnica en la Región de Murcia 1878-1966” en Caravaca, que fue inaugurada el 21 de junio en la Sala de Exposiciones de la Compañía de Jesús con excelente afluencia de público de toda la región. Después de explicar Manuela y yo la exposición al alcalde, concejales y asistentes dimos una rueda de prensa junto a las autoridades, haciendo hincapié en las novedades incorporadas en la muestra, como son los inventores de Caravaca y las creaciones de las inventoras murcianas.

Recordaros que todavía estáis a tiempo de visitar la muestra, que estará hasta el cuatro de julio en horario de 18 a 21 horas de lunes a viernes con todos los prototipos y novedades que hemos incorporado para la ocasión. Además Caravaca y su casco antiguo también merecen una visita. Os esperamos.

Próxima inauguración de la exposición Ingenio y Técnica en Caravaca

Después de más de un mes de viajes, recopilación y tres días de intenso trabajo de montaje podemos decir que la exposición “Ingenio y Técnica en la Región de Murcia 1878-1966” se encuentra lista para ser inaugurada y disfrutada por todas las personas que tengan el gusto de acercarse por la espectacular sala de exposiciones, que es la Antigua Iglesia de la Compañía de Jesús de Caravaca en la calle Mayor. La inauguración será el próximo lunes 21 de junio a las 18,30 horas y la exposición permanecerá abierta de lunes a viernes de 18 a 21 horas del 21 al 4 de julio ambos inclusive.

La muestra tiene importantes novedades de inventores de Caravaca y también de inventoras murcianas con patentes como el medidor de aceite Paca y el Bidón Internacional de Aluminio y sus respectivos carteles. Desde aquí sólo nos queda invitar a todos a visitar la exposición que los comisarios Manuela Caballero y yo mismo hemos realizado con tanto cariño. Esperamos que disfrutéis de la parte de nuestro patrimonio industrial y tecnológico que aquí presentamos. Os dejamos algunas fotografías que hicimos al acabar el montaje y agradecemos a las familias, amigos, empresas e instituciones que han hecho posible esta exposición.

Entre la industria del envasado y la pasión por la música: Félix Santos Moreno

Pascual Santos López

Anuncios de refrescos y gaseosas en las revistas ciezanas de Feria y Semana Santa nos acercan a las industrias locales de envasado de bebidas de mediados del siglo XX y nos sorprende que en 1959 hubiera en Cieza cinco fábricas de gaseosas trabajando para refrescar los tórridos veranos de nuestra tierra. En esta ocasión gracias a la buena memoria de su hija, María del Carmen Santos Marín, y el archivo familiar intentaremos reconstruir parte de la historia del industrial Félix Santos Moreno.

Sus padres, Félix y Carmen, tuvieron tres hijos, él, nacido el 9 de julio de 1916, fue el primogénito, junto a sus hermanos Felipe y Antonia, que falleció siendo una niña. A Félix siempre le gustó la música y antes de la guerra formó parte de la banda de Exploradores de Cieza, que se ocupaban de amenizar cualquiera de los actos, desfiles y campamentos en los que solían participar. Tras su intervención en la guerra civil, tenía por entonces veinte años, tuvo que acabar el servicio militar en San Javier. Allí formó parte de la banda musical del Ejército de Aviación, tocando el saxofón, y teniendo la suerte de estar en contacto con músicos de la talla de Ángel Pacheco Sornichero, de Alcantarilla, que por entonces era cabo, tocaba el oboe y había ganado por oposición una plaza de músico en la Escuela Premilitar de Pilotos.

Después de cumplir el servicio militar, durante la década de los cuarenta se dedicó al trabajo familiar, que era transportar mercancías a la estación y personas que viajaban en tren, mediante tartanas y galeras. Recordemos que a finales de los cuarenta la industria del esparto estaba en pleno auge. Su inquietud por la música le llevaría a formar parte de la Banda Municipal de Música de Cieza, siendo director Luis Gómez Templado. En 1945 contrajo matrimonio con Pilar Marín Marín, teniendo dos hijos, María del Carmen y Félix, que falleció a los nueve años.

En los años cincuenta decaía el transporte de mercancías ferroviario mientras aumentaba el transporte de viajeros por carretera. Lo que decidió a Félix a iniciar un nuevo negocio, que sería instalar una fábrica de sifones en una habitación de su casa particular, repartiéndolos en su galera. El técnico electricista ciezano Sebastián Marín fue quien instaló la fábrica y llenó el primer sifón. Desde 1951 encontramos a Félix Santos manteniendo una fábrica de sifones y gaseosas con una producción de envasado de 100 botellas por hora en su domicilio de Primo de Rivera, 16, la actual calle Mesones.

Los sifones de la época tenían diferentes envases: azules estriados, blancos estriados, verdes y transparentes, todos con cabeza de plomo, que por normativa de sanidad tuvieron que ser revestidas interiormente por plástico a mediados de los cincuenta y por último, en los años setenta totalmente de plástico. En los sifones lisos transparentes, imprimió su marca: FELIX SANTOS, junto al dibujo de la galera y su caballo Careto. Además todas las cabezas tenían el sello con su marca.

A mediados de los cincuenta amplió el negocio con la fabricación de gaseosas, con la marca HOGAREÑA. Los envases de gaseosa eran de dos tamaños: un litro con tapón de porcelana y un cuarto de litro con tapón corona. Las pequeñas tenían sabor a naranja o limón, siendo producidas por Félix añadiendo la esencia “Orange”, que adquiría de la casa Dallan de Badalona, cuyo viajante José cobró tal amistad con la familia que se quedaba a dormir en su casa. La sacarina empleada en la gaseosa de litro era de la sociedad Morató y Cía. de Barcelona y la maquinaria de la fábrica de gaseosas era de la empresa Instalaciones y Suministros Industriales González y Maíllo de Valladolid.

Además de su pasión por la música le encantaba el espectáculo, llegando a participar en el teatro de Don Juan Tenorio junto a Félix Gómez, a principios de los cincuenta. Un día, cargando la galera en 1955, le explotó un sifón en la mano cortándole el tendón de la muñeca derecha, debido a que los sifones no estaban protegidos por plástico, por lo que tuvo que dejar de tocar el saxo al quedar la mano inutilizada. A finales de esa misma década formó parte de la Orquesta Ritmo, donde tocaba la batería, realizando los ensayos en su casa. Su hija nos cuenta que fue el primero que sacó los timbales en las cabalgatas de los Reyes Magos.

Debido a su pasión por la música tenía gran amistad con personas de la talla de José Gómez Villa, gran compositor que da nombre al Conservatorio Profesional de Música y que fue nombrado Compositor de la Semana Santa de Cieza en 1995, y Manuel Juan Carrillo Marco, gran escultor e imaginero y también músico, con quien formaría la Agrupación Musical Santa Cecilia, junto a otro amigo, Juan Pérez, que se asoció algunos años después a esa aventura musical. La primera actuación de esta agrupación fue el traslado de María Salome, con el estreno del pasodoble que lleva su nombre y que es obra de Gómez Villa.

Según nos dice su hija, esta banda fue escuela de actuales maestros de música, profesores del conservatorio y algún compositor. Además de ser el origen de muchas de las bandas y charangas fundadas en Cieza. En 1976 la Agrupación Musical Santa Cecilia contaba ya con 27 músicos entre 12 y 18 años, exceptuando a sus fundadores, estudiantes y obreros de diversas profesiones. En ese momento la banda tenía once clarinetes, un requinto, un fagot, dos flautas, cuatro saxofones, cuatro trombones, un bombardino, tres bajos, cuatro trompetas, dos fliscornos, un clarinete bajo e instrumentos de percusión.

Debido a la amistad que tenían, José Gómez Villa compone un pasodoble dedicado a Félix Santos a finales de los cincuenta con el nombre de su gaseosa, con letra de Vicente Almela. Alrededor del año 1958 Félix quita la cuadra y los caballos, comprando uno de los primeros motocarros del pueblo marca ROA, que como recuerda su hija lo solía conducir siempre su madre Pilar. Por esos años de finales de los cincuenta o principios de los sesenta puso un tanque de fabricación de hielo donde estaban situadas las antiguas cuadras.

Además, en enero de 1964 amplía y sustituye maquinaria de su fábrica de sifones y gaseosas para satisfacer la demanda y ajustarse al Reglamento Técnico Sanitario de 1958, pasando de 0,736 kilovatios de potencia a 2,54 kW, con una inversión total de 74.400 pesetas. Sustituye: una saturadora por otra marca “Coromina”, una llenadora de botellas de dos grifos por otra de cuatro y un llenador de sifones por otro de dos cargas. Incorpora en la ampliación: un filtro purificador y descalcificador de agua, un compresor “Gelpha” con motor eléctrico “Electra de Sabadell” de 2 CV, un tanque para el enfriamiento de agua, capaz de producir doce barras de hielo de 12,5 kg cada una y una lavadora de botellas.

Al final, la evolución del mercado de los refrescos y la competencia de las grandes compañías embotelladoras de bebidas hicieron que los pequeños fabricantes abandonaran el envasado de gaseosas y sifones y se convirtieran en distribuidores de diferentes marcas, como le ocurrió a la fábrica de Félix Santos Moreno a principios de la década de los setenta. Aunque seguro que muchos ciezanos recuerdan esas botellas de gaseosas HOGAREÑA, o quizás tengan en su colección alguno de esos sifones tan preciosos con la marca FELIX SANTOS y el dibujo de su galera tirada por su caballo Careto.

Figura 1.- El industrial Félix Santos Moreno. Archivo familiar

Figura 2.- Sifones de Félix Santos. Archivo familiar

Figura 3.- Anuncio de gaseosa HOGAREÑA. Archivo Santos-Caballero

Figura 4.- Factura de Instalaciones y Suministros Industriales González y Maíllo. Archivo Santos-Caballero

Figura 5.- Reparto de la obra Don Juan Tenorio en 1948. Archivo familiar

Publicado por Pascual Santos López en Crónicas de Siyasa, 4-6-2021, pp.12-13.

Entre la industria, el periodismo y la inventiva: José Gómez Velasco

Pascual Santos López

Tarjeta postal de José Gómez Velasco en 1945. Archivo Santos-Caballero

En muchas ocasiones encontramos pequeños documentos, cartas, facturas, fotos o incluso un simple sello de empresa en un papel, que los historiadores aprovechamos para tirar del hilo de Ariadna. En el caso que nos ocupa tuve la suerte de encontrar una tarjeta postal de la industria ciezana de José Gómez Velasco, remitida a Teruel desde Cieza en enero de 1945 y que ya forma parte de nuestra colección “Archivo Santos-Caballero”.

Por las noticias que hemos podido recabar, la familia Gómez Velasco era la arrendataria del Molino de la Huerta, más concretamente encontramos al cabeza de familia, José Gómez Maquilón, manteniendo un molino y una piedra de moler de 70 decímetros cuadrados, movida por fuerza hidráulica en el paraje de la Huerta, que se alimentaba de la Fuente del Ojo.

Según Antonio Ballesteros este molino también era conocido antiguamente como de la Encomienda o del Comendador. Gómez Maquilón mantuvo en explotación el más conocido por los ciezanos “Molinico de la Huerta” durante toda la década de los cuarenta y posteriormente pasaría a manos de su hijo Juan Gómez Velasco desde 1951 hasta 1959, que aparece en los documentos del Ayuntamiento como “Fallido”, probablemente porque la explotación de los acuíferos de la Sierra de Ascoy secaría la Fuente del Ojo. José Gómez Maquilón fallecía el 7 de noviembre de 1971 en la calle Víctor Pradera, 6 (Edificio Mina). Lo que hoy es la calle José Planes. Acompañado de sus hijos: José, Manuel, Jesús, Juan y Antonia Gómez Velasco.

Volviendo a la industria del esparto, encontramos a José Gómez Velasco manteniendo una fábrica de hilados entre 1944 a 1947 con diez ruedas de hilar en la Avenida del Caudillo. En la actualidad Camino de Murcia. En 1948 aparecen las diez ruedas de hilar de la Avenida del Caudillo a nombre de la empresa “Industrias de Esparto”, pero lo más curioso es que José Gómez Velasco aparece de nuevo con tres ruedas de hilar en la Calle Víctor Pradera entre 1951 y 1957. Eso nos hace pensar que puede que las diez ruedas anteriores fueran arrendadas y al pasar a otra empresa José Gómez luego tendría las otras tres en propiedad, aunque eso no lo sabemos con certeza.

Lo que si sabemos con seguridad es que José Gómez solicitaba en 1944 registrar la marca de su industria “W” para distinguir hilados y trenzados de esparto, siendo sus productos manufacturados todo tipo de cordeles, betas, sogas y trenza de dicha fibra. La marca se la concedían el 5 de diciembre de 1944.

Marca de José Gómez Velasco. Archivo Histórico de la Oficina Española de Patentes y Marcas

Además de industrial del esparto, José Gómez Velasco era funcionario del Ayuntamiento de Cieza y estaba casado con Dolores Lucas Zamora, pues en 1950 la prensa se hace eco del nacimiento de sus dos gemelos y en junio de 1953 de un viaje particular a Marsella, puede que para dar salida a los productos de su fábrica.

Otra de las facetas de José Gómez Velasco era el periodismo, pues lo encontramos como corresponsal de La Verdad en Cieza durante la década de los sesenta y los setenta. Muy querido por sus compañeros periodistas, que le apodaban “Salieri” y publicitaban con regocijo las noticias de su familia, como la boda de su hija Antonia de la Cruz Gómez Lucas, en mayo de 1971, con Jesús Balsalobre Alguacil en la iglesia de San Juan Bosco; o el nacimiento de su nieto Miguel Ángel en octubre de 1976, segundo hijo de su hija María Dolores y Antonio Caballero García.

A pesar de la crisis del esparto José Gómez siguió intentando desarrollar y perfeccionar productos de esta fibra tan ciezana, ya que precisamente el 13 de octubre de 1971 solicitaba registrar patente por veinte años por un “Procedimiento industrial para la obtención de fibras de esparto blanqueada y esterilizada para diversos usos”. Patente que le concedían el 13 de julio de 1973, donde explicaba una forma de blanquear el esparto directamente recogido tras su exposición al sol en la tendida, puesto en haces verticales de un solo atado en cámaras herméticas, se le sometía a los gases del azufre, hasta que se sacaba cuando gracias a una mirilla se veía que estaba blanqueado y esterilizado. Al parecer nuestro inquieto industrial, periodista e inventor estaba enfermo y según la noticia de su fallecimiento, se había jubilado del Ayuntamiento dos años antes, debido a la enfermedad que padecía y aunque no ofrecía extrema gravedad un fallo cardiaco le produjo la muerte en la mañana del jueves 10 de enero de 1980. Triste noticia que causó profundo sentimiento ya que era muy querido en el pueblo. Esperemos que esta humilde reseña sirva para recordar la memoria de este ciezano.

Publicado por Pascual Santos López en El Mirador de la Prensa, 14-5-2021, p. 16.

Del esfuerzo del ahorro al desarrollo de la industria: Francisco Guirao Marín

Pascual Santos López

Tiempos difíciles recorrían la España de 1872. Hacía poco que se había producido la Revolución de 1868, pero el pueblo seguía sufriendo hambre y sed de buen gobierno. Muy pronto se produciría la abdicación del rey Amadeo de Saboya y la proclamación de la Primera República Española. Un joven soldado ciezano, Francisco Guirao era destinado con 17 años al Regimiento de Artillería nº 1 de Madrid y justo un año antes de acabar su servicio militar un nuevo golpe de estado proclamaba la Restauración borbónica. En 1875 volvía a su tierra y se empleaba como vigilante de los montes públicos de Cieza, según nos cuenta su bisnieto Javier Martínez Alcázar.

Francisco Guirao Marín nacía en Cieza el 19 de julio de 1855 “a las ocho de la noche”. Hijo de Francisco Guirao Morote y Juana Marín Marín. Nieto de José Guirao, Catalina Morote, Francisco Marín y Elvira Marín. El 20 de agosto de 1880 se casaba con Manuela Ortega Moya y tendrían nueve hijos: Gertrudis, José María, Amparo, Pacífico, Alfredo, Francisco, Pilar, Salvador y Aurelio.

Francisco Guirao era conocido en Cieza como “Morote” y tras dos años de trabajar como guarda de montes es ascendido a jefe del Servicio de Vigilancia de los Montes Públicos, cargo que ejercería a lo largo de diez años haciendo amistad con otro guarda del mismo servicio, Mariano Martínez Montiel, también conocido como “Martinejo”. Los dos amigos eran jóvenes ambiciosos y decidieron que si lograban ahorrar 1.000 pesetas podrían iniciar algún negocio, como así sucedió. En 1885 Francisco y Mariano dejaban su trabajo y montaban cada uno un horno de pan.

La demanda de esparto para la fabricación de lazos aplicado al amarre de cajas de naranjas y para la industria papelera británica inició el auge de esta fibra. Con trabajo, esfuerzo y ahorro Francisco Guirao consigue instalar un almacén de esparto hacia 1890 en una casa adquirida en el Camino de Madrid, mientras mantenía su otro negocio, que en 1894 convertiría en una floreciente abacería en el número 35 de la calle Cánovas del Castillo, con la ayuda de su familia. En enero de 1902 aparecía ya en el número 25 del censo de mayores contribuyentes de Cieza, con una contribución de 430 pesetas, siendo el primero Antonio Marín Oliver con 2.960 pesetas y el último Joaquín Zamorano Rodríguez con 96 pesetas. Según su bisnieto, estar en esa lista no era cuestión baladí, pues la Ley de 8 de febrero de 1877 les permitía elegir, junto a los concejales, a los compromisarios para las elecciones al Senado. El 8 de noviembre de 1903 participaba en la política municipal, presentándose por el partido conservador al Concejo; tomando posesión del cargo en la sesión del 1 de enero de 1904 junto a otros concejales y como alcalde Diego Martínez Pareja. Francisco trabajó en la Comisión de Obras Públicas y Montes, presidida por el alcalde y con su gestión se mejoraron el control de las subastas de esparto en los montes públicos y el camino vecinal entre Cieza y Calasparra.

En esos años Francisco seguiría acrecentando sus negocios de abacería y almacén de espartos y viviendo en la calle Cánovas, ya que lo encontramos entre 1907 y 1918 contribuyendo por la abacería en Cánovas, 35 y en 1917 comienza ya con un torno de hilar esparto también en Cánovas, 35, pero en 1919 se muda a su casa del Paseo Marín Barnuevo, donde contribuye con una fábrica de jarcias y cables de esparto movida a mano, una fábrica de marañas de esparto y un torno. Justo en ese año de 1919 ya no aparece la abacería, puede que sus negocios de esparto le exigieran toda su atención. Además, sus hijos mayores ya le ayudaban: Gertrudis probablemente estaría en la abacería de su padre y José María Guirao Ortega aparece desde 1912 con otra abacería situada en la calle Padre Morote, 1, hoy calle Altozano. Abacería que mantendría hasta 1924. Su otro hijo Pacífico Guirao cotizaba en 1916 por venta de cordeles y sogas de esparto en Cánovas, 35.

En 1924 se producía el gran despegue de las empresas Guirao. Francisco Guirao instalaba una fábrica de conservas en Cieza y otra en Archena y una prensa mecánica para envases de hojalata en Cañada de la Horta para dar servicio a sus fábricas. También solicitaba ese mismo año una marca para distinguir conservas de frutas y vegetales, denominada “La campana” y justo al año siguiente sigue viviendo en el Paseo, pero la fábrica de jarcias, sogas y marañas de esparto y un torno movido a mano las pasa a la calle Cordovín, adquiriendo cuatro tornos más en 1926. En 1925 instalaba diez pares de mazos de picar esparto en Cañada de la Horta, que al año siguiente se convierten en catorce. Entre los años de 1923 y 1926 también cotiza por un pequeño camión para mudanzas de 2 HP domiciliado en el Paseo.

En 1928 Francisco Guirao tenía la mirada puesta en la exportación, por ello solicitaba su otra marca para conservas “Liberty” con la Estatua de la Libertad sobre un triángulo e inscrita en un círculo de sogas de esparto, con su nombre y la denominación de marca registrada en francés, preparada para el mercado internacional. Marca que modificaría al año siguiente por la definitiva y ya conocida “Guirao”, que le concedieron el 24 de mayo de 1929. Durante estos años las empresas Guirao conseguirían afianzarse en calidad y prestigio, llegando a ser una de las primeras firmas ciezanas.

Los acontecimientos revolucionarios en la España de 1934, en pleno segundo bienio de la Segunda República Española, también afectaron a las empresas ciezanas. Numerosas huelgas y atentados se produjeron en esa época. Aunque no se sospechó que fuera intencionado, el 26 de marzo de 1934 se iniciaba un imponente incendio en la fábrica de espartería de Francisco Guirao frente a la estación férrea, ardiendo dos naves con manufacturas de esparto y madera para la fabricación de cajas de conserva. “El pueblo entero acudió a ayudar a la extinción del incendio”, presentándose las autoridades y una sección con 17 bomberos de Murcia, que llegaron a la una de la madrugada y consiguieron extinguir las llamas por la mañana. El edificio y la mercancía estaban asegurados a todo riesgo y se calcularon las pérdidas en unas doscientas cincuenta mil pesetas.

También en plena Revolución de octubre, en la madrugada del 12 de octubre de 1934 explosionó una bomba de gran potencia en la casa del paseo de Francisco Guirao, produciendo desperfectos de consideración y rompiendo los cristales de la casa, con el consiguiente susto a la familia y vecinos. También se pegaron en puntos visibles del pueblo pasquines escritos a máquina incitando a la rebelión, siendo arrancadas por los guardias y haciéndose venir a Cieza una batería del sexto ligero de Artillería de la guarnición de Murcia, para contribuir al sostenimiento del orden.

Como sabemos, en 1936 llegaría la Guerra Civil, aunque Francisco Guirao Marín no la vería, pues moría de un colapso cardiaco el 1 de octubre de 1935 a los 81 años de edad. A su muerte, su esposa e hijos registraron su fallecimiento en el registro de empresarios el 4 de diciembre de 1935 y declararon continuar con las operaciones mercantiles de su padre, manteniendo su nombre comercial y conviniendo que su firma sería llevada indistintamente por sus hijos varones José María, Pacífico, Francisco, Salvador y Aurelio. Al año siguiente y declarando comenzar sus actividades el 1 de abril de 1936, la empresa pasaba a denominarse “Sucesor de Francisco Guirao Marín”, cuando su hijo José María se registraba como empresario individual. En aquel momento la empresa contaba con fábricas de conservas movidas por fuerza mecánica en Cieza y Archena, dos juegos de prensas de envases para la conserva, fábrica de espartos en Cieza con 24 pares de mazos de picar, 16 ruedas de hilar, un torno de retorcido mecánico y venta al por mayor de artículos de esparto. En mayo del mismo año se renovaba también la concesión de admisión temporal de hojalata en blanco sin obrar a nombre de la nueva entidad mercantil. En el censo industrial de Cieza de 1939 la empresa aparece como la primera en capacidad de empleo con 416 trabajadores en plantilla. Al año siguiente la empresa cambiaría su denominación a “Guirao Hermanos y Compañía”, comenzando una nueva etapa en la historia de esta empresa familiar, pero esa será contada en otra ocasión.

Figura 1.- Retrato de Francisco Guirao realizado por su hijo Salvador Guirao. Archivo de Javier Martínez Alcázar

Figura 2.- Anuncio de Francisco Guirao Marín en 1922. Archivo Municipal de Murcia

Figura 3.- Marca La Campana. Archivo Histórico de la Oficina Española de Patentes y Marcas

Figura 4.- Marca Liberty. Archivo Histórico de la Oficina Española de Patentes y Marcas

Figura 5.- Marca Guirao. Archivo Histórico de la Oficina Española de Patentes y Marcas

Artículo publicado por Pascual Santos López en Crónicas de Siyasa, 23-4-2021, pp. 4-5.

Proyecto de investigación para 2º de la ESO en el IES Diego Tortosa: Ruta de Arqueología Industrial y Comercial

Aunque llevará varios años, mis alumnos de 2º F ESO de la materia de Iniciación a la Investigación del IES Diego Tortosa tienen bastante avanzado el proyecto de investigación “Ruta de Arqueología Industrial y Comercial de Cieza”. Este proyecto lo realizan los alumnos buscando información histórica sobre antiguas fábricas y comercios de Cieza, para poder subir a Google Earth las descripciones, fotos, audios para invidentes y vídeos, que graben los alumnos, sobre la historia de esos lugares, aunque ya no existan o sólo queden vestigios.

Google Earth tiene la posibilidad de la geolocalización, donde quedarán referenciadas antiguas industrias y comercios, como la Almazara de la Casa Grande, la fábrica de conservas de Joaquín Gómez Martínez “el Gallego”, la completa fábrica de harinas del Molino de Teodoro o la fábrica de jabón de Aniorte, entre muchos otros. Colaboran con el proyecto el Centro de Estudios Históricos Fray Pasqual Salmerón y la Biblioteca Padre Salmerón de nuestra ciudad. La actividad también se engloba dentro del proyecto de innovación educativa que está llevando a cabo la profesora María Parra, que se titula Leyendo en QR, donde sus alumnos trabajan investigando el nombre de las calles.

Los estudiantes cuentan ya con la ayuda de muchas publicaciones y noticias existentes en Internet sobre el patrimonio industrial y comercial de Cieza, como el blog de Joaquín Gómez Carrillo El pico de la Atalaya, el blog del proyecto Ingenio y Técnica en la Región de Murcia de Manuela Caballero y Pascual Santos o los artículos de la revista Andelma del Centro de Estudios Históricos, entre otros medios y periódicos. Desde aquí animamos a todo el pueblo a enviar fotos antiguas y noticias inéditas sobre industrias y comercios de sus familias al correo electrónico del Centro de Estudios Históricos estudioshistoricosfraypasqual@gmail.com para que se pueda hacer cada día más grande la historia de nuestra ciudad.

Bartolomé Yuste Puche. Hilados y trenzados de esparto marca “Y”

Pascual Santos López

Durante los años cuarenta, debido a la autarquía de la dictadura, el tirón del esparto motivó a muchos pequeños ahorradores a comprar ruedas de hilar en Cieza y montar su propia empresa. En el caso de Bartolomé Yuste fue mucho antes. En 1927 lo encontramos ya con cuatro ruedas de hilo sencillo movidas a mano y un torno de retorcido manual para el esparto. Probablemente comenzaría en el oficio desde abajo, como “menaor”, moviendo la rueda (Mena) para luego llegar a ser un buen “hilaor” y más tarde, tras años de sacrificio y ahorro, conseguir las ruedas de hilar y comenzar su aventura empresarial.

Tres años después Yuste formaba parte del partido republicano y tras la asamblea del 14 de febrero de 1930 es elegido como miembro del comité para el distrito de Cieza, siendo su presidente el médico José Templado Martínez; vicepresidente primero el comerciante Juan Lozano García; vicepresidente segundo el abogado José María Molina Pérez; secretario el industrial Francisco Villalba Aroca; vicesecretario el abogado Diego Giménez Castellanos; tesorero el comerciante Avelino Carrasco Pérez y los vocales: Bartolomé Yuste Puche, el industrial Joaquín Gómez Martínez y el banquero David Martínez Camacho. El comité elegido tenía el objetivo de organizar de forma urgente los comités en los pueblos del distrito de Cieza.

En 1934 Bartolomé Yuste sigue con el mismo número de ruedas pero el torno era ya mecánico. Aunque durante toda su carrera empresarial se mantendría con las cuatro ruedas de hilar. Lo que lo situaba como una industria humilde entre las empresas ciezanas más potentes, como Mariano Martínez Montiel, que poseía treinta y cinco. Ese mismo año, había en Cieza cuatro empresas con cuatro ruedas, una industria con tres y dos con dos ruedas de hilar. A pesar de eso, Yuste se encontraba en la representación patronal de la Sección de Tejidos de Esparto del Jurado mixto de la Industria Textil de Murcia. Siendo nombrado el 26 de Junio de 1934 vocal suplente entre otros importantes industriales ciezanos, como: Amador Lorenzo García, sobrino y socio de José García Silvestre, Antonio Giménez Massa y José María Giménez Moreno. Los vocales efectivos eran empresarios más importantes como: Jesús Massa Piñera, Antonio Pérez Cano, Cristóbal Martínez Camacho y Rafael Montiel Marín.

Según el libro Tiempos de Esparto, Bartolomé Yuste era conocido en Cieza como “Lunar” y en 1935 lo encontramos viviendo en la calle Salvador Seguí, que después de la guerra civil pasaría a ser General Mola. Mientras que la industria la tenía situada en la Gran Vía, que con la dictadura se llamaría Calvo Sotelo. En 1939 el industrial solicitaba registrar su marca “Y” inscrita en un rombo, para distinguir espartos, sogas e hilados, así como manufacturas de esparto en general. Marca que se le concedía el 27 de febrero de 1942. En la solicitud podemos ver su domicilio que era General Mola, 17.

Unos años después, en 1948 encontramos a su hermano Bernardo Yuste Puche también como empresario de hilados, con una instalación de dos ruedas de hilar sin torno, en la calle o paraje llamado “Peñuelas”, aunque no hemos encontrado información de esta ubicación. Puede que fuera un pequeño paraje cerca del núcleo urbano y pronto fuera absorbido por el crecimiento de Cieza, olvidándose su nombre. Quizás algunos de nuestros paisanos mayores puedan darnos noticias de ese nombre.

La I Feria Provincial de Muestras y Exportadores de Murcia se realizó en 1952, promovida por la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación con el objetivo de difundir a España y el extranjero los avances realizados en la industria murciana. A ella concurrieron exportadores e industriales de toda la provincia. En los expositores números 68 y 70 se exponían conservas vegetales, esparto en rama y manufacturado, fumistería y ornamentos de iglesia. Muchos de los industriales ciezanos mostrarían sus manufacturas y entre ellos Bartolomé Yuste Puche. La crisis del esparto de finales de los cincuenta influyó en la pérdida de muchas industrias. En 1959 el industrial ciezano daba de baja su empresa junto a otras. Bartolomé Yuste Puche moría en diciembre de 1970 a los 78 años de edad. Es posible que al leer estas líneas familiares y amigos puedan darnos noticias y alguna foto de este esforzado industrial, para completar la información de nuestra Ruta de Arqueología Industrial y Comercial de Cieza. Pueden hacerlo en el correo electrónico del Centro de Estudios Históricos Fray Pasqual Salmerón, estudioshistoricosfraypasqual@gmail.com.

Publicado por Pascual Santos López en ciezaenlared.com el día 28 de marzo de 2021.

José Morote Lucas. Manufacturas de esparto marca “El Murciélago”

Pascual Santos López

En 1922 José Morote instalaba su fábrica de jarcias de esparto movida a mano en la calle Libertad, hoy Camino de Murcia. Era una fábrica modesta y no contaba con mazos de picar esparto, por lo que debía comprar el esparto majado o rastrillado a otros fabricantes. En 1938 se trasladaba al Zaraiche y ya contaba con 6 ruedas de hilar esparto y 1 torno de retorcido, que tampoco era mucho comparado con otros industriales ciezanos del momento, como por ejemplo José García Silvestre, que poseía 28 ruedas de hilar. Dos años más tarde se pasaba a la zona del Ensanche y sigue teniendo 6 ruedas de hilar, pero había conseguido otro torno.

Justo un año después de iniciar su andadura empresarial, nuestro industrial se casaba con la señorita María Valchs Gómez. El viernes por la noche del 14 de diciembre de 1923 en la Iglesia Rectoral de San Joaquín, contraían matrimonio. Terminada la ceremonia se sirvió a los invitados un refresco en casa de la novia con dulces, habanos y licores. Esa misma noche la pareja partía de viaje de novios para Madrid en el tren correo. El hijo de la pareja, el abogado José Morote Valchs, es elegido en 1970 concejal de Cieza y llegaría a ser alcalde de nuestra ciudad en 1976.

Desde el comienzo de su negocio José Morote Lucas tendría visión comercial, pues encontramos una factura, fechada el 7 de junio de 1922, donde aparece ya en su membrete el murciélago marca de la casa y debajo de su nombre la leyenda “Grandes Fábricas de Espartería”. Además, podía servir “Cuerdas de Esparto de todas clases, para usos marítimos, agrícolas e industriales. Espartos en Rama y Picados. Serones, Seras, Aguaderas, Espuertas y Pleitas” y fabricaba cañizos para cielos rasos.

Al principio, la marca no estaba todavía registrada en la Oficina Española de Patentes y Marcas. Pensemos que registrar una marca suponía dinero y burocracia que no saldría nada barata para una empresa que estaba empezando. En aquel momento el dibujo de la marca era bastante simple, como el que se muestra en la carta comercial de los años 30, aunque cuando solicitó su marca en diciembre de 1945 ya estaba más perfeccionado. Registro que le concedieron el 14 de noviembre de 1946. Con su marca, José Morote, quería distinguir toda clase de manufacturas de esparto.

En la década de los cuarenta encontramos varios cambios en la situación de la fábrica del industrial ciezano. Probablemente porque mantenía las 6 ruedas de hilar y los 2 tornos de retorcido, con los que era fácil mudarse. Para 1940 estaba en el Ensanche. Entre 1943 y 1946 en la Cañada de la Horta y en 1947 en Calvo Sotelo, que nuestro amigo Antonio Ballesteros sitúa en la actual Gran Vía. En la década de los cincuenta lo encontramos ya en su destino definitivo, calle Víctor Pradera, 1. Lo que hoy es la calle José Planes.

El 18 de marzo 1947 José Morote solicitaba inscribir su fábrica de hilados en el Registro del Censo de Inspección Industrial. Valorando el capital total de la empresa en 35.000 pesetas. Con 6 ruedas de hilar manuales y una bobinadora mecánica con motor de 2 CV. Además de 7 empleados, contando a 1 mecánico, 5 obreros y 1 obrera. En 1951 es elegido vocal en las elecciones sindicales provinciales del Grupo de Industrias del Esparto, Subgrupo Hilado Manual, junto a otros dos empresarios, José María Guirao Ortega y Pedro Castañeda Agúndez.

Seguramente, debido a las diferentes crisis del esparto, José Morote estuviera ya pensando en cambiar de negocio, pues en 1952 lo encontramos como representante exclusivo para Cieza, en Hoyos, 23, del sulfato amónico que comercializaba la empresa AGRISA, Auxiliares de la Agricultura, S.A. En una tierra agrícola como la nuestra era una opción bastante lógica y por escritura pública de 31 de diciembre de 1954 vendía su fábrica de espartería, sita en Víctor Pradera, 1, al empresario Alfredo Aroca Bermejo. El cual a su vez la traspasaba en 1958 a Luis Molina González.

El esfuerzo de Luis Molina no se hizo esperar y en julio de ese mismo año ampliaba su fábrica de hilados y rastrillados de esparto, valorada en 128.500 pesetas, con 8 ruedas de hilar con motor de 1/2 CV, por valor de 64.000 pesetas. 1 bobinadora con motor de 1 CV, 4.500 pesetas y 3 rastrillos electromecánicos de 2 CV cada uno, 25.000 pesetas; sumando el total de la ampliación 93.500 pesetas. Potencia total instalada de 11 CV suministrada por la compañía Eléctrica del Segura, S.A. La duración anual de la campaña era de unos 300 días de enero a diciembre, con un personal que contaba con 1 mecánico, 14 empleados varones, 8 mujeres y 8 menores de edad. La materia prima estimada era de 150.000 kg de esparto anuales, valorados en 936.000 pesetas, que producirían cada año 115.500 kg de cordelería de esparto de distintos números, valorados en 1.800.000 pesetas. Ampliación que solicitaba legalizar ante Industria el 13 de octubre de 1959. La que fue aprobada por contribuir al beneficio de las economías privadas, estimular la colonización de tierras y evitar la erosión del terreno.

La crisis del esparto fue tan grande que Luis Molina solicitaba el 9 de agosto de 1961, ante la Delegación de Industria de Murcia, la suspensión definitiva de su industria de hilados y rastrillados de esparto con despido de 1 obrero único por crisis económica y de trabajo. Nuestro amigo Joaquín Gómez Carrillo nos cuenta que en la calle Víctor Pradera, 1, hoy José Planes, 1, justo donde se encuentra el SuperDumbo, estaba en los años setenta la fábrica de esparto de los Vidales. Seguramente, la familia Vidal compraría la fábrica a Luis Molina para dedicarse a los hilados y al comercio de trapos. Por tanto, sorprende pensar que si éstas fueron las vicisitudes de una sola fábrica de Cieza, cuanta Historia Industrial y Comercial queda por contar en nuestra ciudad.

Publicado por Pascual Santos López en Crónicas de Siyasa el 12 de marzo de 2021, p. 3.

Esparto y Lana. Industrias y patentes de Antonio Pérez Cano

Pascual Santos López

Allá por 2009 analizaba yo las seis patentes de Antonio Pérez Cano en un artículo de la revista Andelma nº 18. Al pasar los años nuevas investigaciones abundan en la figura de este emprendedor ciezano. Hijo de Juan Pérez López, conocido en Cieza como el «Pájaro». Avispado industrial que iniciaría la fabricación de lazos de esparto a finales del siglo XIX en el camino de Madrid y luego en una fábrica del antiguo barrio de las paleras (quizás algunos entendidos nos puedan decir si ese barrio coincidiría con Los Albares). Lo que constituyó un tirón en el consumo del esparto ciezano aplicado al amarre de cajas de naranja; gracias a la cooperación del empresario Dionisio López de Valencia.

Poco después, Juan Pérez y otros industriales ciezanos impulsarían la fabricación de maromas de esparto, para lo que tuvieron que vencer no pocas dificultades. Falta de mano de obra especializada y falta de fábricas de majado, en aquel tiempo limitadas a las movidas por fuerza hidráulica de Ramón Capdevila, en Bolvax, y la de Joaquín Gómez en el Camino del Molino. Juan Pérez contribuía por tres tornos de hilar en su fábrica de Los Albares. Además de tener un almacén de espartos en el «Torreal» de Cieza, que se quemó en la madrugada del 14 de mayo de 1900, ardiendo completamente en poco tiempo sin ocurrir desgracias personales. Las pérdidas se calcularon en más de 4.000 pesetas. La empresa siguió adelante y en 1908 Juan Pérez registraba su marca El Áncora, que serviría a tres generaciones.

Antonio Pérez pronto se unió a las empresas de su padre y demostró gran empuje e iniciativa. En 1909 ya atiende los negocios de Valencia y en 1912 conseguía autorización por Real Orden para cruzar con una línea eléctrica la carretera de Cieza a Mazarrón, que mejoraría su fábrica. Las innovaciones en su industria le llevan a patentar en 1916 un procedimiento para el blanqueo del esparto mediante hipoclorito sódico, manteniendo sus propiedades mecánicas para conseguir mayor rendimiento y mayor consistencia en los productos acabados. La crisis internacional de 1917 encarece las fibras como el cáñamo, yute, sisal, abacá y similares, permitiendo sustituirlas por esparto, gracias al desarrollo de nuevos productos y al tirón de la demanda de hilados, trenzados y tejidos de esta fibra. Luis Anaya aplica el hilo mecánico producido por Manufacturas a tejido para sacos y Antonio Pérez inicia la fabricación de cofines de esparto. Ese mismo año consigue tres patentes más: un producto industrial, consistente en sogas o trenzas de esparto y una suela de trenza fabricada con esparto, que mejora en otra patente para que pueda fabricarse dicha suela con sus bordes defendidos por protecciones de cuero. La demanda internacional de suelas para alpargatas era muy grande debido a la Gran Guerra. En 1919 patenta una trenza de tres ramales, formados por varios hilos de esparto, más fina, más ligera y mejor confeccionada que la antigua de cinco ramales, aumentando su campo de aplicación en la industria. Trenza que perfeccionaba en 1922 con su última patente. Aplicaciones nuevas y mejora de las antiguas como suelas de alpargata más fina, correas de transmisión y cofines, entre otras, que dieron respuesta a las necesidades del momento.

La progresión de sus fábricas es imparable. Los tres tornos de hilar de su padre en 1912 se convierten en 1920 en una fábrica de jarcias, marañas y cables de esparto en Los Albares y 14 pares de mazos de picar en el paraje del Gramalejo. Según un anuncio de 1922 fabricaba cofines para prensas de aceite y vino en Cieza y Artana, un pueblo de la provincia de Castellón, hilados y trenzados de esparto, además de regentar una empresa en Valencia para construir envases de frutas. En homenaje a su padre fallecido, Antonio Pérez publicitaba su foto en el anuncio como fundador de la empresa. En 1933 el industrial mantenía ya 16 ruedas de hilar, 1 torno de retorcido mecánico y 28 pares de mazos de picar en Cieza.

Otra de sus importantes empresas fue Industrias de Géneros de Punto, S.A., que marcó una época de trabajo para los ciezanos entre 1923 y 1970. Sita donde hoy se encuentra el Auditorio Aurelio Guirao y el Centro Cultural Géneros de Punto. La sociedad fue creada el 15 noviembre de 1923 por Rafael Gómez Toledo, Ángel Ramón Aguiló, ambos industriales y vecinos de Barcelona, Antonio Pérez Cano y su hermano Julián, médico titular de Cieza. Los tres primeros socios mayoritarios, con 27 acciones cada uno de mil pesetas y Julián Pérez con 9 acciones. Siendo nombrado director gerente por tiempo indefinido Antonio Pérez y Julián Pérez como secretario.

Los frecuentes viajes y estancias en Valencia de Antonio Pérez y su familia hacen que su hija Pepita Pérez Carrillo conociera a un joven valenciano, que en marzo de 1933 pedía su mano. En la noche del 2 de mayo de ese año se casaban, en la rectoría de San Joaquín, Pepita y Jaime Tarazona Sobrevela, empleado de la sociedad “Los Previsores del Porvenir”, con puesto en Valencia. La boda se realizó en la intimidad debido al reciente luto del novio. La pareja salía esa misma noche para Valencia, donde fijarían su residencia. Aunque por poco tiempo, ya que cinco años después, en 1938, encontramos en Cieza a Jaime Tarazona como sucesor de las fábricas de espartería de su suegro. Historia que publicaremos en otra ocasión.

Entre las muchas actuaciones que llevaría a cabo Antonio Pérez Cano, que lo vindican como gran gestor, no sólo para sus propias industrias, sino en beneficio de todo el sector murciano de fibras textiles, destacan: la consecución de un préstamo de 400.000 pesetas para el lavado, peinado e hilatura de lana, por Real Decreto de 24 de enero de 1926 de Auxilio a las Industrias, para mejorar Industrias de géneros de punto, S.A. El 26 de Junio de 1934 es nombrado, por elección, vocal patrono de la Sección de Tejidos de Esparto del Jurado mixto de la Industria Textil de Murcia, junto a Jesús Massa Piñera, Cristóbal Martínez Camacho y Rafael Montiel Marín. En agosto de 1934 renueva su puesto en el Registro Oficial de Exportadores. Ese mismo año aparece como delegado colaborador de comisiones arancelarias. En enero de 1936 es presidente de la Asociación Capacheros de Cieza y representa los intereses de la asociación ante el gobernador. El 9 de mayo de 1936 es nombrado miembro, por la Industria del Esparto, de la Comisión que ha de redactar el anteproyecto de Reglamento Orgánico de la Comisión Permanente de Industrias Textiles.

A finales de enero de 1951 fallecía este “prestigioso industrial e ilustre hijo de Cieza”, habiendo sido el fundador de la Cooperativa de Machacadores de Esparto para Yuteras de Madrid, industria que trajo desarrollo y prosperidad a nuestra ciudad. Su entierro se realizó en la tarde del 27 de enero desde la parroquia de la Asunción con gran manifestación de duelo, con autoridades a la cabeza y personas de todas las clases sociales de Cieza y poblaciones cercanas, que honraron la memoria del industrial.

Artículo publicado por Pascual Santos López en Crónicas de Siyasa, 26-2-2021, p. 6.

Las fábricas de Joaquín Gómez, el Gallego

Pascual Santos López

Antigua fábrica de conservas del Gallego. Hoy alberga un Mercadona. Archivo Santos-Caballero

Joaquín Gómez Martínez, conocido en Cieza como el Gallego, era hijo del banquero e industrial del esparto Joaquín Gómez Gómez, nacido en Abarán y afincado en Cieza, que allá por el año de 1885 era dueño de una fábrica de picar esparto en el Camino del Molino, con un batán de 16 mazos movidos por fuerza hidráulica y una máquina de fabricar borras. En febrero de 1895 se casaba con Purificación, hermana de Diego Martínez Pareja, jefe del partido conservador y abogado, que llegaría a ser diputado provincial, juez municipal y alcalde de Cieza. Purificación muere joven el 17 de septiembre de 1911, a los 42 años, dejando atrás seis hijos: Pilar, José, María, Carmela, Joaquín y Purificación Gómez Martínez. El niño Joaquín Gómez partiría para Orihuela el 30 de noviembre de ese mismo año a continuar sus estudios en el Colegio de Jesús y María. Su tío, Diego Martínez Pareja, fallecía el 13 de febrero de 1923 a los 51 años.

Chimenea de la antigua fábrica del Gallego. Archivo Santos-Caballero

El 20 de septiembre de 1925 también perdía a su padre con 80 años de edad y en 1934 encontramos a Joaquín Gómez contribuyendo ya con su nombre por 30 pares de mazos de picar esparto y 4 ruedas de hilar en el Camino del Molino. En los nueve años anteriores la empresa contribuiría con el nombre del padre. Al año siguiente, el industrial ya es alcalde de Cieza por el partido radical de Lerroux y mantiene un periódico en Cieza “El Radical”, que genera feroces disputas políticas con “El Luchador”. Corrían tiempos muy difíciles a punto de estallar la guerra civil. En la madrugada del 15 de junio de 1936 se declara un incendio en su fábrica y muchos vecinos ayudan a sofocar el fuego. Las causas del siniestro no se llegaron a conocer y las pérdidas fueron de unas 75.000 pesetas. Justo entonces es condenado a 20 años por conspiración para la rebelión, pero al acabar la guerra él se encontraba en el bando vencedor.

Anuncio de la fábrica de esparto. Archivo Municipal de Murcia

Desde 1940 la política autárquica franquista favoreció el aprovechamiento y transformación industrial de las fibras textiles naturales producidas en territorio nacional, sustituyendo a otras importadas. Lo que produjo la instalación y desarrollo de muchas industrias del esparto en las dos décadas siguientes. Joaquín Gómez no se quedaría atrás. En 1943 instalaba en Albacete una fábrica de picar esparto de 10 bandas de cuatro mazos cada una, con una producción de 1.500 kilogramos en jornada de ocho horas. Esta industria emplearía maquinaria y materias primas nacionales. Fábrica que volvería a reabrir en 1952 con una producción de 450.000 kilogramos al año, seguramente condicionada por la demanda y las sucesivas crisis de esta fibra.

Máquina inventada por Joaquín Gómez. Archivo Histórico de la Oficina Española de Patentes y Marcas

El picado del esparto y otras labores manuales, como el rastrillado, eran peligrosas e insalubres y se imponía la mecanización, por lo que Joaquín Gómez patenta una laminadora de rodillos en mayo de 1951 que sustituía a los mazos de picar y mejoraba la producción y el trabajo de las picaoras. Además, en 1955 ampliaba la industria de Cieza invirtiendo un millón de pesetas para comprar una rastrilladora mecánica y siete ruedas de hilar, estimando una producción de 750 kilogramos diarios. Al año siguiente sustituye otros cuatro rastrillos manuales por dos accionados por motor, con un costo de millón y medio. Ese mismo año de 1956 la empresa es ya sociedad anónima, Joaquín Gómez Martínez, S.A., y registra la marca “La Sirena” para distinguir toda clase de conservas vegetales que producía en su fábrica del Camino de la Estación, justo donde en la actualidad se encuentra el Mercadona y donde todavía se mantiene su chimenea, que está declarada por el Ayuntamiento de Cieza como Bien de Interés Cultural. La misma marca también la registraba para espartería en general. La crisis del esparto de finales de los cincuenta le pasaría factura, disolviéndose la sociedad en Madrid por Junta General Extraordinaria del 1 de diciembre de 1959.

Artículo publicado por Pascual Santos López en El Mirador de la Prensa el 29 de enero de 2021, p. 17.

Antigua fábrica de conservas del Gallego. Archivo Santos-Caballero