Dos ponencias de industriales e inventores en el III congreso de Ojós y el Valle de Ricote

El pasado sábado 19 de octubre de 2024 tuvo lugar la tercera convocatoria de este interesante Congreso de Ojós y el Valle de Ricote. Tradición e Historia en el Mediterráneo.

Este III Congreso de Historia en torno a los moriscos expulsos, coordinado por Ricardo Montes Bernárdez y Pascual Santos López, lo ha organizado el Centro de Estudios Históricos Fray Pasqual Salmerón y el Ayuntamiento de Ojós y está patrocinado por la Consejería de Turismo, Cultura, Juventud y Deportes de la Región de Murcia, Costa Cálida Región de Murcia, Casa del Mediterráneo y el Museo de los Belenes del Mundo de Ojós.

Manuela Caballero y yo, Pascual Santos, presentamos dos ponencias sobre inventores e industriales de Cieza y Archena, tituladas:

Ingenio y técnica en el Valle de Ricote. Inventores y patentes en Archena 1908-1989

Bartolomé Ruiz Marín. De la industria del esparto a la modernización de los regadíos murcianos

El libro de actas lo podéis descargar de manera gratuita en este enlace.

Nuevo artículo: Ingenios de viento patentados en Cartagena y su entorno

Pascual Santos-Lopez

Se acaba de publicar el nº 16 de la revista Náyades sobre molinos de viento en las costas murcianas. Yo contribuyo con un artículo titulado Ingenios de viento patentados en Cartagena y su entorno – Patented wind devices in Cartagena and its surroundings.

Resumen: Se analizan siete inventos patentados en Cartagena gracias a los documentos del Archivo Histórico de la Oficina Española de Patentes y Marcas (AHOEPM). Cuatro motores de viento, dos aparatos de publicidad y una central eléctrica; todos ellos son ingenios que aprovechan la energía del viento como fuerza motriz. Además, se utilizan diferentes fuentes, como prensa antigua y documentos de archivo, que nos ayudan a estudiar la figura de los inventores, sus circunstancias y la sociedad en la que desarrollaron sus inventos.

Abstract: Seven inventions patented in Cartagena are analyzed thanks to the documents from the Historical Archive of the Spanish Patent and Trademark Office (AHOEPM). Four wind engines, two advertising devices and a power plant; All of them are devices that take advantage of wind energy as a driving force. In addition, different sources are used, such as old press and archival documents, which help us study the figure of the inventors, their circumstances and the society in which they developed their inventions.

Excelente conferencia de Manuela Caballero sobre los últimos héroes de Filipinas

El pasado jueves 9 de mayo en la Biblioteca Padre Salmerón se celebró la quinta y última conferencia del ciclo, que el Centro de Estudios Históricos Fray Pasqual Salmerón ha realizado en su 25 aniversario. Titulada “Vivencias entre Cieza y Filipinas de Francisco Real Yuste y Mariano Camacho Carrasco”, ha sido impartida por la historiadora Manuela Caballero González, que lleva estudiando el tema desde 2007 cuando descubrió la historia del Sitio de Baler, publicada en Cieza por primera vez en España, gracias al héroe ciezano, Francisco Real Yuste, que relató lo sucedido para un periódico local al mismo llegar de Filipinas, y que Manuela Caballero publicó en la revista Andelma en 2008.

Nuestra compañera desgranó paso a paso la resistencia de los heroicos españoles, entre ellos dos murcianos, uno de Cieza y otro de Mula y la vida del médico de Cieza, Mariano Camacho Carrasco, forense e inventor y defensor de la higiene pública y de las condiciones de salubridad de Cieza y de otras ciudades de la Región de Murcia, que también ejerció en Cavite y fue uno de los últimos médicos en abandonar Filipinas, junto a los enfermos repatriados a España.

Manuela Caballero fue presentada por el presidente del Centro de Estudios Históricos Fray Pasqual Salmerón, Francisco Javier Salmerón Giménez, que habló sobre las relaciones hispano-filipinas y repasó el currículum de la investigadora y alguna de sus numerosas publicaciones como el artículo sobre el ingeniero Alfonso Brunet, que construyó la primera fábrica de esparto de Cieza en 1867 y que todavía se conserva junto al Cauce.

Después de un turno de debate, Francisco Javier Salmerón clausuró el ciclo de conferencias del presente año “Cieza, Abarán y los personajes que las hicieron posibles” y emplazó al público para la inauguración de la exposición conmemorativa del 25 aniversario del Centro de Estudios, a celebrar el próximo 23 de mayo a las 20,00 horas en la Biblioteca Padre Salmerón. Para terminar, la tesorera de la asociación, María del Carmen Salmerón, realizó el sorteo y procedió a la entrega de regalos, acogida por los numerosos aplausos del público asistente.

Excelente comunicación sobre la reconstrucción del Santuario de la Fuensanta a través de la correspondencia del industrial Félix Gómez Castaño

Ayer tarde pudimos disfrutar de la excelente comunicación que Manuela Caballero presentó a las VII Jornadas de Investigación y Divulgación sobre el Valle de Ricote, que organizan la Asociación Cultural «La Carraila» y la Sede Permanente de la Universidad de Murcia en Blanca.

La comunicación se titula «Noticias sobre la reconstrucción del Santuario de la Fuensanta de 1958 en la correspondencia del empresario abaranero Félix Gómez Castaño«, que Manuela Caballero acompañó con una trabajada presentación. Todas las comunicaciones se publicarán como siempre en un libro de actas y quedarán a disposición del público de forma gratuita en Internet.

También pudimos disfrutar de otras dos comunicaciones seleccionadas para el evento y la conferencia inaugural, tituladas: «El sistema de regadío del paraje de Charrara en la Rambla de Benito (Abarán)«, de Joaquín Caballero Soler; «El Menjú (Cieza): motor de la agroindustria conservera en Abarán y Cieza y polo de turismo industrial en el Valle de Ricote«, de Alfredo Eugenio Jiménez Gómez; y la conferencia «El Valle de Ricote y su entorno en el contexto de la Prehistoria regional«, de Joaquín Lomba Maurandi.

En palabras de los organizadores, «la presente edición incluye dos conferencias, seis comunicaciones y una salida guiada. También se editará un libro de actas, donde tengan cabida las contribuciones que han quedado fuera de la programación. Todo el contenido está desarrollado por especialistas en el patrimonio cultural y natural del Valle de Ricote (Abarán, Archena, Blanca, Cieza, Ojós, Ricote, Ulea y Villanueva del Río Segura), así como por expertos en otros ámbitos científicos y divulgativos. La asistencia a las jornadas es gratuita hasta completar aforo».

El cartel es obra de Antonio Moreno Saorín, tomando como base un detalle de la vista estereoscópica coloreada Environs dʼArchéna. Le Saut de la Fiançée, 1889. © Léon et Lévy / Roger-Viollet.

El programa lo pueden encontrar en el enlace a la página de la Asociación La Carraila

Manuela Caballero nos hablará del industrial Félix Gómez y el Santuario de la Fuensanta

El próximo viernes 3 de mayo de 2024, a las 18:45 horas, en el Centro Integrado Multifuncional de Abarán (CIMA), sala «Adolfo Suárez», nuestra compañera Manuela Caballero González expondrá su comunicación: “Noticias sobre la reconstrucción del Santuario de la Fuensanta de 1958 en la correspondencia del empresario abaranero Félix Gómez Castaño.

Un evento que se enmarca en las VII JORNADAS DE INVESTIGACIÓN Y DIVULGACIÓN SOBRE EL VALLE DE RICOTE, organizadas por La Asociación Cultural “La Carraila” y la Sede Permanente de la Universidad de Murcia en Blanca. Las jornadas tendrán lugar el viernes 3 en Abarán y el sábado 4 de mayo en Blanca. Aquí os dejamos un enlace al programa de las jornadas. Os esperamos.

Presentación en Granada de la revista Alhóndiga con nuestro artículo «Inventoras granadinas»

El 7 de marzo, se presentó en Granada la revista Alhóndiga, donde fuimos invitados por su directora Ana Sánchez Álvarez. En este número 43, dedicado a la mujer, participamos con nuestro artículo «Inventoras granadinas». Número que fue presentado en el Teatro Isabel La Católica, con una gala espectacular, ya que coincidía con el séptimo aniversario de la revista.

Aprovechamos el viaje para visitar algunos monumentos como el Hospital Real, donde se encuentra la fabulosa Biblioteca de la Universidad de Granada y también visitamos, en el día internacional de la mujer, la Casa de Mariana Pineda, mártir por la causa de la Libertad.

La familia Brunet Bingley en Cieza. Una historia industrial y humana

Manuela Caballero González

La investigación y divulgación de la historia cultural de la tecnología de nuestra localidad, que venimos desarrollando desde hace tiempo Pascual Santos y yo, nos ha dado muchas satisfacciones, arrojando luz sobre personas emprendedoras de Cieza. Los temas abarcan los más diversos ámbitos, y como es natural, uno de los más prolijos es la historia de la industria espartera. Y como no podía ser menos, para hablar de sus orígenes había que estudiar un nombre importante: Alfonso Brunet. Su intervención como pionero en la industrialización del esparto ya había aparecido en diversos escritos, aunque en realidad poco se sabía de su figura y su vida, empezando por su procedencia, siendo considerado de “naturaleza francesa”. Pero eso no nos desanimó, al contrario, fue un acicate para buscar en todo tipo de fuentes. Y fue precisamente el primer paso sobre su “naturaleza” el que nos dio la primera sorpresa: había nacido en San Sebastián. Y empezó una minuciosa investigación que nos ha llevado más de dos años entre el País Vasco y la Región de Murcia. Y como he dicho sólo fue el principio, y tuvo como conclusión el identificar y dar contenido a la historia de la primera fábrica de esparto de Cieza, que de forma detallada ya ha tratado Pascual Santos en este mismo medio. Pero el objetivo de este escrito es dar a conocer a otro personaje que nos deparó esta investigación, que bien puede ser considerada como la clave para empezar a “tirar del hilo”. Su nombre es Manuela Brunet Bingley y fue el hallazgo de su partida de bautismo en la Iglesia de la Asunción de Cieza la que aportó el dato vital, que no dejaba lugar a dudas de la procedencia de la familia. Por no hablar del inestimable hallazgo de que la mayor de sus hijas había nacido en nuestra ciudad.

Una partida de bautismo muy reveladora

Manuela Brunet Bingley nació en Cieza, Murcia, el 24 de mayo de 1868, a las diez de la noche y fue bautizada el veintisiete de ese mismo mes en la Iglesia de la Asunción “por el teniente de esa Parroquial, Don Lorenzo Hurtado”. En el documento consta que era “hija legítima de Don Alfonso de Brunet Bermingham y de Doña Dorotea Bingley Phillips; siendo sus abuelos paternos Don José Manuel de Brunet y Prat y Doña Manuela de Bermingham y Echagüe, estos y el padre naturales de San Sebastián, Provincia de Guipúzcoa, Obispado de Vitoria; y los maternos Don Carlos Guillermo Bingley y Doña Juana Phillips, estos y la madre naturales de Sheffield, condado de York en Inglaterra. Se le puso por nombre Manuela, María, Juana y fueron sus padrinos Don José Manuel de Brunet y Prat y Doña Manuela de Bermingham y en su representación Don Manuel Moxó y Doña Manuela Moxó, de Cieza. La relación entre las familias Moxó y Brunet fue muy estrecha durante su estancia en la villa.

Otro golpe de suerte fue la existencia de cartas enviadas por Brunet a su padre desde Cieza a San Sebastián durante la estancia de la familia en la villa. Cedidas por su tataranieta. En ellas podemos encontrar detalles de parte del tiempo que les tocó vivir aquí, concretamente se conservan trece cartas fechadas en Cieza entre noviembre y diciembre de 1870.

La estancia de la familia Brunet Bingley en Cieza

Sabemos que Alfonso Brunet estaba en Cieza en septiembre de 1867, junto con su esposa y su hijo Guillermo, que había nacido en San Sebastián en 1865. Poco después de su llegada nacería su primera hija. Junto a estos datos, las cartas también revelan detalles familiares, como los progresos de Guillermo que empezó a ir a la escuela en la villa, lo frio que era el invierno ciezano o los resfriados de la pequeña Manuela, que según decía era muy buena, así como los intentos de su hermano para que aprendiera palabras en inglés.

Su estancia coincidió con el Sexenio Revolucionario, con sus altibajos y convulsos acontecimientos no exentos de violencia en algunos casos. Tan sólo ocho días después de comprar la fábrica, el 18 de septiembre de 1868, comenzó la revolución conocida como La Gloriosa. Vivieron epidemias, el cambio de monarca, la guerra europea, todo influyó en el desarrollo de sus propios negocios. Habían llegado en los albores de la espartería, ya que hasta 1860 esta fibra se empleaba para realizar útiles agrícolas, servicio doméstico o cuerdas para amarre, todo ello de forma manual, lejos de los procesos industriales. Brunet empezó los primeros ensayos para mover los primitivos mazos con fuerza hidráulica y fabricar cordelería. Según se desprende de la correspondencia de 1870, a finales de ese año los negocios no iban del todo bien y Brunet estaba considerando volver a San Sebastián, como así ocurrió, ya que en noviembre de 1871 nació en la capital donostiarra su tercera hija, Elena.

Pero él siguió ligado a Cieza, ya que arrendó la fábrica unos años más y la vendió en 1880 a Joaquín Gómez Gómez y Antonio Marín Meneses. Por la escritura sabemos que contiguo al edificio fabril tenían “una casa y un huertecito”, casa que hemos podido ver en fotografías antes de que fuese demolida en el siglo XX. Debemos felicitarnos de que la fábrica corriera mejor suerte y haya llegado hasta nuestros días.

Alfonso Brunet retomó su vida en San Sebastián de donde fue concejal en 1876. Desafortunadamente, meses después de vender su fábrica, falleció, dejando viuda y tres hijos, Guillermo con 15 años, Manuela con 12 y Elena con 9.

Manuela Brunet Bingley, una ciezana en la distancia

Aunque la fotografía de Alfonso Brunet en la Cieza de 1867 fue importante, no fue la única que conseguimos para ilustrar nuestro trabajo, llegaron otras de los diferentes miembros de la familia y, por supuesto, pronto pudimos poner cara a nuestra protagonista. Y como la historia cultural de la tecnología no sólo trata de empresas, números o máquinas, sino también de las personas y circunstancias que la componen, también nos acercamos a conocer la figura de Manuela, quien, si bien abandonó Cieza muy joven, es una ciezana en la distancia, y gracias a la recuperación de su memoria hemos avanzado en el conocimiento de nuestra historia industrial, al tiempo que se han estrechado lazos entre lugares que nos pueden parecer muy distantes. Por todo ello creo que es interesante saber un poco más de su vida.

Tras la muerte de Alfonso, la familia recibió todo el apoyo del abuelo paterno, siendo Guillermo, quien ocupara el destino que le estaba reservado a su padre. Todos recibieron una completa y cosmopolita educación en España y el extranjero. París sería uno de sus destinos.

Manuela contrajo matrimonio en 1892 con Álvaro Calzado Arosa, perteneciente a una destacada familia de banqueros y artistas. Él había nacido en París, donde su padre, Adolfo Calzado, destacado periodista y banquero de ideología republicana, dirigía el grupo español de la Bolsa, entre otras muchas actividades, que le valieron un gran reconocimiento. La futura suegra de Manuela, María Arosa, procedía de una familia del mundo de la cultura y el arte de París, para hacernos una idea, su padre Gustavo Arosa, fue profesor y tutor de Paul Gaugin y su hogar era frecuentado por los más destacados artistas e intelectuales tanto franceses como españoles. La familia Calzado Arosa, que desde siempre había mantenido los vínculos con nuestro país, trasladó su domicilio a Madrid en 1884, estableciéndose en la calle de Orfilia, donde siguió con su activa vida social, allí acudía “lo más selecto de la sociedad”. Frecuentaban San Sebastián donde tenían importantes relaciones, entre ellas la familia Brunet.

En enero de 1892 el padre de su prometido pidió su mano, acontecimiento que recogió la prensa, anunciando que la boda de “la bellísima señorita doña Manuela Brunet y el distinguido Abogado don Álvaro Calzado y Arosa” tendría lugar el 9 de julio de ese mismo año. Prueba de esas relaciones tan importantes de ambas familias, es que el padrino fue “el ilustre tribuno D. Emilio Castelar” íntimo amigo de la familia Calzado.

Y tenemos más detalles, como que el enlace se celebró en la parroquia de Santa María en el barrio del Antiguo de San Sebastián, “la ceremonia, a juzgar por los preparativos, promete ser brillantísima, ya que la novia pertenece a una de las familias más distinguidas de la ciudad donostiarra. Según figura en la noticia, tras la boda saldrían de viaje para Biarritz y París. A partir de ese momento, Manuela fue parte activa de los actos sociales que llevaban a cabo, como por ejemplo la recepción que ofrecían a sus amigos todos los miércoles en “la preciosa villa Alma, de diez de la noche a la una de la madrugada” donde acudía lo más sobresaliente de la sociedad, así como “escritores y conocidos sportmen” y donde las damas de la casa repartían entre los asistentes regalos traídos expresamente de París.

Pero esos años dorados duraron poco y pronto tuvo que afrontar muchas pérdidas. Apenas despuntó el siglo XX, falleció su cuñada Rosario, le seguirían sus suegros entre 1909 y 1910, en 1916 perdería a su madre y la única cuñada que le quedaba, Alma, murió a los 40 años en diciembre de 1918. Aunque 1923 resultó ser todavía más doloroso, ya que en octubre murió su hermano mayor Guillermo y un mes después le siguió su esposo, el matrimonio no tuvo descendencia.

Álvaro Calzado había sido un activo político republicano y un periodista de reconocido prestigio. En enero de 1923 registró una marca para distinguir un periódico, cuya denominación era “Revista Económica”, tan sólo unos meses después fallecería, por lo que la marca fue transferida a Manuela Brunet Bingley, quedando registrada a su nombre en junio de ese año. También tuvo que hacerse cargo de otros negocios fundados por su suegro. Así junto con su sobrina política Dora, pasaron a ser gestoras de la sociedad Calzado y Compañía Sociedad General de Anuncios de España. Sus nombres figuran en los inicios de la gran fusión de las agencias de publicidad en España, ya que constan como representantes de dicha sociedad en la corporación empresarial Roldós-Tiroleses que se formó en diciembre de 1928. Pero también compartían mucho más que intereses comerciales.

La Parroquia de la Asunción guarda otro dato importante

Como hemos dicho, Manuela no tuvo hijos, pero existió un vínculo especial con su cuñada Rosario o más concretamente con la hija de ésta, Dorotea.

Rosario se había casado en octubre de 1900, con Antonio Quintero Atauri. El matrimonio tuvo sólo una hija, Dorotea (Dora) que quedaría huérfana apenas nacer, ya que su madre falleció en noviembre de 1901 y perdió también a su padre en 1913. Aunque su tutor legal fue su tío, el prestigioso arqueólogo Pelayo Quintero, los lazos que mantuvo con sus tíos maternos Álvaro y Manuela fueron muy estrechos. Así encontramos que cuando Dora se casó con el abogado José Lapuerta y de Las Pozas en 1926, el padrino fue su tutor y la madrina su tía Manuela Brunet de Calzado, ya viuda y fue en su casa donde “la concurrencia a la boda fue obsequiada con un espléndido te”. Y hay más certezas de esa cercanía, y una de ellas nos la proporcionó precisamente la información anotada al margen de la partida de Bautismo de Manuela. En ella se puede leer: “Por Escritura pública otorgada ante el Notario de Madrid don Alejandro Santa María Rojas en nueve de junio de 1947, adoptó legalmente a su sobrina Doña Dorotea Quintero Calzado, la cual podrá usar desde ahora los apellidos de la adoptante”.

Gracias a sus descendientes tenemos el retrato de la protagonista de este artículo. Manuela Brunet Bingley, nacida en Cieza, en mayo de 1869, murió en Madrid en abril de 1954. Si queréis conocer más datos podéis encontrarlos en la Revista Andelma nº 31.

El legado de Alfonso Brunet para Cieza

A partir de los primeros hallazgos, establecimos contacto con familiares que nos proporcionaron documentos y junto con lo recopilado por nosotros en una posterior visita a diferentes archivos de Guipúzcoa, pudimos completar un episodio importante, tanto para Cieza como para la propia familia, ya que, según nos manifestaron, descubrieron muchos aspectos desconocidos, lo que ha avivado su curiosidad para conocer la localidad. Ellos nos han aportado la que podría ser la fotografía más antigua de Cieza hasta el momento, la de Alfonso Brunet cerca de su fábrica y con el Convento de las Monjas Clarisas al fondo, fechada en 1867. Gracias a todos. Conocer mejor la figura de una de los artífices de esta investigación ha resultado interesante, pero lo más importante sin duda, es que la fábrica sigue en pie, como testigo de ese pasado industrial. Con todos estos datos y evidencias, podemos decir que contamos con un elemento patrimonial e histórico único. El inmueble, que ya tiene 156 años, puede admirarse desde el cauce y completaría un entorno con gran potencial: el parque Tíjola, el Molino Capdevila, entre otros vestigios. Sus orígenes nos hablan del Molino de la Inquisición o de una fábrica de luz, por ejemplo. La completa información que hemos recopilado da un gran valor al inmueble que se encuentra en condiciones de ser recuperado, y su actual dueño comparte esta disposición, para disfrute de escolares y público interesado en la historia industrial, no sólo local, nos atrevemos a decir que nacional e internacional.

Figura 1.- Manuela Brunet de joven. Cortesía de Margarita Lapuerta Quintero

Figura 2.- Manuela Brunet en su madurez. Cortesía de Margarita Lapuerta Quintero

Figura 3.- Foto del exterior de la fábrica. Archivo Santos-Caballero

Figura 4.- Foto del interior de la fábrica. Archivo Santos-Caballero

Este artículo fue publicado por Manuela Caballero González en Crónicas de Siyasa, pp. 10-11 y en El Mirador el 4 de agosto de 2023, pp. 12-13 y en Cieza en la Red el 5 de agosto de 2023.

Mujeres ingeniosas. Descubriendo a las inventoras murcianas en Abarán

El miércoles 8 de marzo Manuela Caballero impartió la conferencia Mujeres ingeniosas. Descubriendo a las inventoras murcianas, como parte de los actos conmemorativos del día de la mujer organizados por el Ayuntamiento de Abarán y la Biblioteca José Vargas Gómez. Asistió el alcalde, concejales, responsable de la biblioteca y numerosas personas que hicieron posible un entrañable encuentro. Agradecemos su cálida acogida y disfrutamos mucho con el entrañable público de Abarán en el acogedor rincón violeta que invita a la convivencia. Todo un acierto.

Bernardo H. Brunton, un pionero en la industrialización de la Región de Murcia

El jueves 2 de marzo se celebró la segunda conferencia sobre las empresas y patentes de invención de Bernardo Brunton. Disfrutamos de una velada especial ya que los asistentes, entre los que se encontraban familiares del protagonista y representantes del ayuntamiento de Abaran, fueron muy participativos en el interesante debate que surgió tras la charla. Gracias al Ayuntamiento y la Biblioteca de Abaran por promover la divulgación. Gracias también a Salvador de Radio Abarán que ha grabado las conferencias completas y podéis ver en su página web.

Aquí dejo un resumen de la charla:

Sabemos que Brunton vino a instalar la central eléctrica del Menjú en 1896 con 24 años, pero ¿por qué se quedó aquí?, aparte de que encontrara a su esposa Carmen Trigueros, ¿realmente la Región de Murcia ofrecía oportunidades de negocio para que un joven ingeniero industrial se afincara en nuestra comarca? Responderemos a esta pregunta analizando el contexto de la situación industrial y económica de nuestra región a finales del siglo XIX.

A partir de 1840 se inicia una verdadera “fiebre minera” que realiza un efecto llamada de capitales. Este dinamismo se propaga a otros sectores como el textil, agrícola, alimentario, vidrio y construcción. A la provincia de Murcia acuden los técnicos más cualificados y mejor preparados.

Existen numerosas industrias auxiliares como la fundición, fábrica de camas y maquinaria de Francisco Peña Vaquero en Murcia, de la que todavía queda en pie la bella fachada en el Barrio del Carmen, y la Primitiva Murciana, fundición y taller de construcción de maquinaria de la familia Monzó en Murcia.

En el sector de la electrificación también se aprecia un gran dinamismo e inversión nacional y extranjera entre la última década del siglo XIX y la primera del XX.

Después de acabar la ingeniería, Brunton empezó a trabajar para la Crompton & Co. Empresa con la que Juan Marín contrataría el generador eléctrico que Brunton instaló en 1896 en el Menjú, propiedad de Juan Marín.

La primera prueba del alumbrado tuvo lugar el 2 de marzo de 1896. Tras el éxito de la prueba, se llevaría a cabo el alumbrado público de Cieza y Abarán, que se iría ampliando progresivamente.

En 1898 Brunton con 26 años formaba dos sociedades con el abogado Juan Marín y José Grau Barceló. La primera de ellas fue la sociedad regular colectiva, titulada “Marín, Brunton y Grau, SRC”, para la explotación del majado de espartos y fabricación de todo tipo de manufacturas de esta fibra. La segunda “Marín, Brunton, Grau y Compañía, SRC”, fue constituida el mismo día y su objeto era la fabricación de tejidos de lana y algodón de todas clases.

En 1898 Brunton funda también su taller de construcción de maquinaria de todo tipo, ajuste y fundición. Se dedica sobre todo a la mecanización de la industria espartera.

Además de maquinaria industrial también fabricaba infraestructuras y fue taller de automoción, concesionario de la Ford.

Brunton también fue fabricante de esencias durante al menos 10 años entre 1905 y 1915 y dio trabajo en la comarca a unos 300 obreros en épocas de crisis.

Además, registró seis patentes sobre esparto entre 1909 y 1917, las primeras de entre las 100 que se registraron en Cieza, Abarán y Blanca, en un periodo que va desde 1909 hasta 1973. Sus patentes se dedicaron tanto a los procedimientos de hilatura mecánica del esparto como a mejorar el majado mecánico. Fue un avanzado a su tiempo porque en los años 60 se impusieron las máquinas de cilindros, que llamaban la lona.

En 1913 Brunton y Luis Anaya, con la participación de accionistas catalanes fundaron la sociedad “Manufacturas Mecánicas de Esparto, S. A.” cuyo domicilio social estaba en Barcelona y el centro fabril en Cieza. Contó con una excelente mecanización de la industrialización del esparto, llegando a la obtención de hilo mecánico.

En 1917 funda Buitrago y Compañía, SRC con Diego Buitrago Guirao, cuyo objeto era la acuñación y fundición de medallas y demás objetos similares. Duraría solo dos años.

En 1913 Brunton y Anaya también formaron la Sociedad Mercantil Regular Colectiva Brunton y Anaya, cuyo objeto era la explotación de patentes industriales. El mismo año que patentaron conjuntamente “Una caja repartidora de un cierto número de monedas con intervalos de tiempo determinados”, un cajero automático con forma de caja de caudales que contenía una serie de tubos verticales de diferentes diámetros donde se alojaban las monedas del sueldo mensual o quincenal y que, gracias a un reloj despertador, a la hora designada, se descorría un cerrojo y se podía deslizar una placa corrediza que contenía las monedas para el gasto diario de la casa o del pequeño comercio. Con este invento pretendían favorecer el ahorro familiar.

El 26 de junio de 1913 también registraron la marca Autocajero, justo tres meses después de haber patentado el cajero automático.

El “ambicioso” fin del cajero es recogido en la patente por los propios inventores: «Con este invento se evitará la ruina, la destrucción de la familia y la corrupción de la sociedad. Además, el uso de esta caja educará a las generaciones futuras enseñándoles el camino del ahorro, principal elemento de las familias y de los pueblos que quieren llegar a ser grandes».

Su idea era comercializarlo a gran escala, tal como queda acreditado en los cientos de placas que acuñaron para ser adosadas a los aparatos donde figura que tienen “solicitadas patentes en todos los principales Países del Mundo”. El concesionario exclusivo para España era Matths Gruber. Otra prueba de que intentaron comercializarlo a gran escala y de que le dieron publicidad es que han aparecido cuatro postales, propiedad de la familia Anaya, con las fotos de un cajero renovado, más moderno y con un diseño diferente, que en la actualidad llamaríamos vintage.

Excelente conferencia en Abarán sobre Brunton, su familia y la sociedad del cambio de siglo

Ayer tarde 28 de febrero en la Biblioteca de Abarán pudimos disfrutar de la conferencia de Manuela Caballero, titulada “Bernard Haslip Brunton. La trayectoria vital de un ingeniero británico en la Región de Murcia”. La historiadora nos habló de la biografía de Brunton, su llegada a Cieza para instalar, en 1896, la Fábrica de luz San Antonio del Menjú, que proporcionó el primer alumbrado eléctrico a Cieza y Abarán. Además de la formación de su familia con Carmen Trigueros y la vida social, cultural y deportiva en el cambio del siglo XIX al XX.

La conferencia fue muy amena y rigurosa desde el punto de vista histórico, con una excelente presentación y abundancia de fotos de archivos familiares y públicos. Entre el público pudimos conversar con algunos descendientes de la hija de Arturo Brunton, que forman la rama García Brunton de Abarán y Javier Núñez, de la rama Núñez Brunton de Blanca que nos acompañaron y quedaron sorprendidos por la exposición y la conferencia.

Recordemos que el ciclo consta de dos conferencias que se imparten con motivo de la exposición en Abarán del proyecto “Huellas de la europeización en la Región de Murcia”, que se puede ver en  la Biblioteca D. José Vargas Gómez, edificio CIMA de Abarán, hasta el 23 de marzo. La siguiente será mañana 1 de marzo, con el título “Bernardo H. Brunton, un pionero en la industrialización de la Región de Murcia”, que será impartida por mi a las 20,00 horas.